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El ascenso de Unionistas CF en primera persona: así lo recuerdan sus protagonistas

Astu, Chuchi, Cristo, Manjón, Chamorro y Piojo rememoran, casi dos años después, el momento culmen del proyecto del equipo salmantino

 

El 23 de junio de 2018 y quedó grabado en la historia de Unionistas CF al lograr el ansiado, soñado e histórico ascenso a Segunda B, después de un año complicado, que terminó con lágrimas… de alegría. Casi dos años después, seis de sus protagonistas recuerdan cómo fue una temporada que, aunque quieran, no van a poder olvidar nunca.

 

Astu: “Logramos el ascenso a lo Unionistas”

Entrenador de Unionistas CF desde el inicio hasta el ascenso a Segunda B, relación que se rompió por un episodio que ya está olvidado. ¿Cómo vivió ese año mágico? 

Recuerdo: “Es un recuerdo que no se me olvidará nunca porque fue una experiencia muy grande, también con momentos complicados. El inicio no fue bueno y parece que todo comenzó con pesimismo; luego, poco a poco nos asentamos y al final de la primera vuelta e inicio de la segunda fue cuando nos escapamos, algo que nos dio tranquilidad. Pero, al final me quedan muy buenos recuerdos y una relación cercana con los jugadores, es lo que queda”.

Don Benito y Tarazona: “Creo que en el play off hubo dos momentos clave; el día de Don Benito, con el mal resultado que nos dejó un poco hundidos. Nos quisimos juntar todos para ver al día siguiente el sorteo que nos emparejó contra el Tarazona, pero no fue algo real porque estábamos todos muy fastidiados. Pero queríamos que la gente de fuera no se contagiase con ese pesimismo. Luego, llegó el partido de ida contra el Tarazona donde también nos llevamos un golpe duro con el 4-3. Ahí fue otro momento duro, pero nos reunimos, salieron las palabras y la gente se desahogó y se soltó; fue clave. Luego, la vuelta en casa y las dos semanas de Socuéllamos fueron ya muy distintas con el final que todos deseamos”.

Agónico final: “Hay muchos que hubiesen firmado ese final de partido contra el Socuéllamos, ganar en el 93 de penalti, pero lo pasamos muy mal. Si me llegan a tomar las pulsaciones en ese momento, no sé qué hubiese pasado. Hubiese sido algo muy injusto y duro que Razvan hubiese fallado desde los 11 metros. Creo que nos merecíamos ese ascenso y llegó de un modo épico, muy de Unionistas. Recuerdo que en esa temporada ganamos muchos partidos en los minutos del 90 al 93, que nos dieron el liderato”.

Presión del ascenso: “Sí, puede ser que nos pesase en algunos momentos el hecho de tener que ascender sí o sí porque el club hizo un esfuerzo muy grande y se firmaron jugadores impensables para la categoría, con salarios altos… pero a la vez se supieron comprometer con el proyecto de Unionistas y eso fue clave. Sin todas estas cosas, los goles en el minuto 90 no hubiesen llegado”.

¿Qué cambiaría si volviese atrás?: “Hay millones de cosas que habría cambiado en todos mis años en Unionistas. Desde que recibí ese golpe he tenido otra experiencia (Unión Adarve) y ahora estoy en Guijuelo; tengo claro que no soy otra persona, pero he mejorado muchas cosas a raíz de todo lo que he hecho y me ha pasado, y creo que soy mejor persona y estoy siendo mejor director deportivo. Cambiaría muchas cosas de las que hice si volviese atrás”.

Su salida de Unionistas CF: “Fue un momento muy duro porque nunca se me habían caído las lágrimas como esa noche. Veía que se estaba apostando por una persona que llevaba cinco días en el club, que no se interesó nunca por Unionistas, y sí cuando llegó su momento más bonito. Me dolió por eso, porque se perdió la confianza en mí. Yo había pensado en dejar el club al final de temporada, lo había meditado mucho mientras el play off… pero creía que merecía la oportunidad de entrenar a Unionistas en Segunda B, eso me hizo daño. Pero, después de solucionar mi salida, hablé con la directiva, me explicaron las cosas y por lo menos me sentí mejor, está todo olvidado”. 

Dani Chamorro: “El guion de la película tenía un final y era de felicidad”

Eterno capitán de Unionistas CF, la mala suerte y su lesión en un ojo le privaron de disfrutar del ascenso en el campo y tener que librar su ‘guerra’ más importante. 

Recuerdos del ascenso: “Al rememorar ese momento, se mezclan dos sentimientos. Una sensación de que sí disfruté el tiempo que estuve en el terreno de juego, y luego el hecho de haberlo vivido desde un segundo plano por mi problema en el ojo. Siempre me quedará la espina de no poder haber disfrutado de eso hasta el final como futbolista. También el hecho de no haber podido jugar con el equipo en Segunda B”.

El penalti de Razvan: “Recuerdo estar con Ángel Sánchez (entrenador del Guijuelo) hablando sobre el partido contra el Socuéllamos en Las Pistas. Con 1-1 veía que podíamos lograrlo y luego con el 2-1 de Chuchi, el partido se paró un poco, había mucha tensión. Vi un momento muy negro porque el partido se puso peligroso y con pocas ocasiones. Al final, los astros se alinearon con nosotros; parece que el guion de la película tenía un final y era de felicidad. Por la parte que me toca, creo que fue muy bonito. Recuerdo ver la cara de la gente, los jugadores… hubiese sido muy trágico que Razvan fallase ese penalti… y llegó el éxtasis, todos llorando. El final del partido fue muy grande porque mucha gente creyó en esto desde el principio. El punto de inflexión fue la eliminatoria contra el Tarazona. En el vestuario se agitó el árbol, se dijeron cosas y el equipo dio un paso al frente para salir de esta situación”.

Unionistas en la actualidad: “He seguido al equipo y he visto muchos de sus partidos. El año pasado se hizo una temporada muy buena, compitiendo muy bien y en ésta se logró hacer aún más historia jugando contra el Real Madrid en Copa del Rey. Muchas veces he pensado que yo podía haber estado allí y me acordé cuando empezamos a jugar en La Sindical sin duchas y en esas condiciones, que nada tienen que ver con las actuales. Tener a los jugadores que admiras al lado debe ser algo muy especial, y disfruté de eso de otra manera, claro. Esta temporada las cosas fueron de otra manera, pero se enderezó el rumbo y si no hay sorpresas, el equipo seguirá en Segunda B un año más”.

Piojo: “No he tenido una mejor sensación que el ascenso”

Actual capitán de Unionistas, canterano de la extinta UD Salamanca y santo y seña del club. Llegó, vio y venció, logrando el ascenso en su primera temporada en el club.

Momentos: “No puedo tener ningún recuerdo malo de esa temporada, aunque el inicio no fuese bueno. Y eso que creo que cosechamos dos derrotas y un empate… Fue mi primer año en el club y me quedé muy impresionado con su trabajo. Eso sí, los dos momentos más difíciles fueron la eliminación contra el Don Benito y el partido de ida contra el Tarazona, dos palos gordos. Pero en el fútbol no te da tiempo a lamentarte. La última eliminatoria fue una locura contra el Socuéllamos y junto al partido del Real Madrid en Copa, son mis dos mejores recuerdos; aunque a nivel de emoción, me quedo con el ascenso por todo lo vivido. Para mí, ascender en mi casa, con mi gente y de la manera que fue… no encuentro nada más grande y una mejor sensación del trabajo bien hecho. Y eso que he jugado play off de ascenso a Segunda, pero sin lograr el objetivo”.

El penalti más largo: “Lo de Razvan fue muy grande… cada vez que le veo se lo recuerdo. Hay que estar un poco loco para hacer lo que hizo y más después de no haber tirado ni un penalti en todo el año ni haber marcado. Con el que lanzó Chuchi, teníamos más confianza porque sabíamos que no iba a fallar, pero con Razvan no lo teníamos claro (ríe). Hay que darle el mérito que tiene y por suerte todo salió bien. Estaba claro que el momento del ascenso estaba hecho para él”. 

Celebración: “No tuve la suerte de vivir ningún ascenso con la UD Salamanca y siempre sueñas con eso. Para mí fue muy especial y subir al balcón del Ayuntamiento es lo que siempre he deseado”.

Manjón: “Es un momento que siempre voy a guardar para mí” 

El delantero del ascenso, pieza clave dentro y fuera del terreno de juego. Muy querido por la afición, fue uno de los protagonistas de un momento único.

Recuerdos: “La temporada del ascenso la recuerdo como un año muy complicado, logrando ganar la Liga y el posterior ascenso. Es la única vez que lo he logrado en mi carrera, por lo que le tengo mucho cariño a ese momento, y mucho más por haberlo hecho con Unionistas; fui muy feliz allí y me siento muy identificado. Siempre lo voy a recordar con mucho cariño”.

Celebración: “El momento más emocionante de esa temporada fue el partido del ascenso contra el Socuéllamos en Las Pistas en el que conseguimos darle la vuelta a la eliminatoria de penalti en el último minuto del partido y eso desató la locura para todos. Fue un momento muy bonito y especial que culminó una gran temporada, para celebrarlo con todos los aficionados y eso es algo que siempre voy a guardar para mí”.

Chuchi: “Fuimos una familia en un año muy exigente”

Veterano, curtido en mil batallas, fue uno de los fichajes estrella del equipo para lograr el ascenso. Fue clave por su entrega, su experiencia y una zurda que aún se recuerda en Las Pistas. 

Una familia: “La verdad es que tengo muy buenos recuerdos de mi año en Unionistas. Es cierto que atravesamos por algunos momentos complicados, pero me encontré un vestuario espectacular donde he dejado grandes amigos como De la Nava, Piojo, Jorge, Chamorro, Manjón, Molina y, especialmente Cristo, con el que tengo una gran amistad. Fuimos como una familia toda la temporada en un año exigente y con la presión de tener que ascender. Con mi edad entonces (39 años), sabía que podía ser mi última oportunidad para lograr algo así”.

Su fichaje: “En ese momento me estaba sacando el nivel 3 de entrenador, cuando me llamó Astu para preguntarme por un jugador. Después me dijo que si ya había pensado qué hacer yo esa temporada y estuvimos hablando un buen rato. Me hizo mucha ilusión que se fijase en mí para formar parte de la historia de este club y tardamos muy poco en llegar a un acuerdo para poder aportar mi granito de arena en ese objetivo”.

Momentos más difíciles: “Yo tuve dos momentos complicados en esa temporada; uno, cuando llegué porque igual generé dudas por mis 39 años, algo comprensible y lo que pudiera pensar la gente que no me conocía; pero con suerte, trabajo e ilusión esa incertidumbre desapareció. El otro momento complicado fue el partido de vuelta en Don Benito, que yo no pude jugar por la comunión de mi hijo. Recuerdo que al día siguiente del partido, el lunes, cuando llegué al vestuario me encontré un vestuario hundido y al cuerpo técnico tocado, pero les intenté hacer ver que teníamos otra oportunidad y no podíamos bajar los brazos. Tras lo de Tarazona, la motivación y las sensaciones fueron muy diferentes”.

El partido del ascenso: “Vivimos momentos de tensión por la responsabilidad que había en ese partido. Había que remontar y nos vimos obligados a meter tres goles porque ellos marcaron. Recuerdo que todo el día fue diferente; Cristo y yo nos escribimos y decidimos ir a tomar un café a un bar distinto al de siempre, por cambiar algo. Allí estuvimos los dos solos con el camarero. Quizá fue el preludio de lo que iba a pasar… el partido empezó bien, marcamos, nos empataron, hicimos el 2-1 y yo siempre tuve claro que íbamos a ganar, aunque no en la última jugada del partido. Tras el penalti de Razvan y el pitido final, salió la tensión de 11 meses bonitos pero muy duros. Vivimos la ilusión de todos por un objetivo que puede parecer fácil, pero no lo fue”.

Cristo: “Doy gracias cada día por haber jugado en Unionistas”

Dos temporadas le valieron al ‘ratón’ para hacerse un hueco de por vida en el corazón del unionismo, dejando como carta de presentación un nuevo ascenso a su colección y el hecho de ser el máximo goleador en la historia del club (41 goles). 

El día a día: “No me quedo solo con el ascenso. De esa temporada, recuerdo el año entero. Cada día, cada vez que iba a entrenar, cada semana de trabajo, cada jornada que luchábamos por defender el liderato, con la importancia que suponía eso para un equipo tan joven y con poca historia. Cumplimos el objetivo con creces, pero creo que para mí el día a día y disfrutar de todos mis compañeros fue lo más importante”.

Amigos: “La parte humana fue fundamental también. Conocer a todos mis compañeros, muchos de ellos nuevos, ha sido algo que siempre me voy a llevar. Algunos como Chuchi, Javi Navas, Garci… son amigos míos a día de hoy; no hay duda de que el ascenso fue algo precioso, histórico, pero también me quedo con estas cosas. Entrenar en este club tan bonito e importante para mí ha sido muy grande y doy gracias cada día por haber jugado en Unionistas”.

Salamanca: “Tampoco olvido a la afición y a la ciudad, estuve muy bien en mi vida personal. Y si luego se redondea con el hecho de haber quedado campeones de grupo y luego ascender, es una alegría doble”.


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