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Las ayudas del Ayuntamiento de Salamanca que no se piden

El equipo de Gobierno se extraña de que haya pocas solicitudes cuando hace todo lo posible para que no se demanden

El Ayuntamiento de Salamanca, tras estar desparecido durante los tres meses duros del confinamiento, emergió de su escondite y anunció la puesta en marcha ayudas para los más golpeados por la crisis social y económica de la pandemia.

 

Los golpes empezaron desde el primer día del estado de alarma y el parón económico, pero en el equipo de Gobierno del Ayuntamiento estaban pensando más en no cogerse el virus que en amortiguar el efecto brutal del coronavirus sobre los salmantinos. En eso y en apaciguar a los hosteleros, que fue de los únicos que se ocuparon en ese tiempo.

Tres meses después de que la gente las necesitara, anunció un cicatero plan de ayudas, que incluía algunas medias prestadas por la oposición y otras, una mera ampliación de servicios que ya se prestan de suyo (teleasistencia, ayuda a domicilio,… que financian el Gobierno y la Junta, pero que gestionan los ayuntamientos).

Tardó otro mes en ofrecerlas y solo dio diez días de plazo para solicitarlas, ya en pleno mes de julio. Tarde y mal, y ahora se extrañan de que haya pocas solicitudes. O eso parece.

Hubo 636 solicitudes admitidas, pero ya se verá cuántas se autorizan y cuántas se rechazan, cuando esperaban que hubiera unas 3.000, según dijo la vicealcaldesa, Ana Suárez Otero, que mostró su desconcierto (por decirlo de algún modo) al explicar lo ocurrido en el pleno municipal de este viernes.

Una sorpresa inferior, en todo caso, a la que le ha producido que el PSOE haya decidido no dejarse enredar en sus maquinaciones para hacerlo copartícipe de la chapuza, y no haya respondido a su oferta para reunirse “la próxima semana” con los técnicos municipales (¡ay, los técnicos municipales del PP!), y ver qué puede haber ocurrido. “No doy crédito”, dijo muy escandalizada, sin ser consciente de que el PP se ha lavado las manos y le ha encomendado (encasquetado) esta patata caliente.

O sea, que cuando se cosquen de lo que ha pasado igual ya estamos inmersos en la segunda oleada de contagios y a saber en qué condiciones están los salmantinos.

Otra decisión a mayor gloria de la incompetencia mostrada hasta ahora por el equipo de Gobierno en la gestión de la crisis.

Ana Suárez se dejó decir en el pleno municipal que esperaban que a medida que los afectados entraban en Erte podría bajar la demanda de ayudas (todo eso, viéndolo desde la barrera, claro, porque el Ayuntamiento anunció su plan en junio).

“Esperábamos más. No sabemos a qué se ha debido. Atisbamos por qué no se solicitaron tantas como esperábamos”, relató. “Pero tenemos que saber las causas antes de pensar si hacemos otra convocatoria”, dijo. Total, a estas alturas, ya para qué, ¿no?

Como si hiciera falta una comisión de ilustres concejales y técnicos para deducir que se convocaron tarde, se dio poco plazo para solicitarlas y quizá algunos requisitos eran muy excluyentes.


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Un comentario

  1. Os lo voy a decir yo que soy un don nadie han actuado tarde y mal porque se han escondido todos como ratas en sus huras para no pillar el bicho, pero A TODO CERDO LE LLEGA SU SAN MARTÍN

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