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Cultura

Homenaje a Kitt, el coche fantástico, en el Museo de la Automoción

Una de las series de televisión icónicas de los años 80

El Museo de Historia de la Automoción de Salamanca acoge desde el día 23 de diciembre una exhibición de la réplica del conocido ‘coche fantástico’, basada en un Pontiac Firebird del año 1990. Un vehículo deportivo que lograba  cosas imposibles, como entrar dentro de un camión, volar, pensar, hablar y conducir automáticamente, símbolo de la inteligencia artificial, que hoy podemos disfrutar en algunos de nuestros vehículos.

 

Un homenaje a una de las series de televisión más conocidas a lo largo y ancho del planeta durante los años 80. Un automóvil que marcó la vida de muchos jóvenes y que ahora pueden trasladar a sus hijos esa pasión vivida en aquellos años. Llega a Salamanca una oportunidad de ver el interior del vehículo y todo su equipamiento, como si fuera el propio vehículo utilizado en la serie estadounidense.

Todos los días, en la sala de exposiciones temporales del Museo, a las 12:30 horas, y de forma gratuita, el personal del Museo de Historia de la Automoción mostrará el funcionamiento de los sistemas de alumbrado del famoso KITT y su computadora de Inteligencia Artificial, animando a los más pequeños a investigar sobre este peculiar vehículo y amenizar los días de Navidad con luces, de una forma diferente.

El coche fantástico fue una serie de indudable éxito en los años 80, protagonizada por David Hasselhoff, un policía que trabajaba en la defensa de los más necesitados y desamparados, junto a KITT, -Knight Industries Two Thousand-,  un Pontiac Firebird Trans-Am V8 de última generación. Una serie llena de acción, donde los personajes eran muy peculiares, destacando la labor de Bonnie Barstow, una de las primeras mujeres mecánicas que aparecieron en televisión y que desempeñaba un gran papel en el mantenimiento y cuidados de este automóvil tan peculiar.

Un vehículo americano que estuvo en producción más de 35 años, un “Muscle Car” de los años 80, con grandes rasgos deportivos y futuristas, sinónimo de agresividad y potencia.

El ejemplar que se expondrá, cedido por el coleccionista salmantino Garrido de Pablo, es un Pontiac Firebird del año 1990, perteneciente a la tercera generación,  con un motor de 3.135 cc y una potencia de 140 CV. Tras la crisis del petróleo de los año 70, General Motors buscaría un vehículo eficiente y aerodinámico, siendo este modelo uno de los pioneros en presentar una plataforma futurista a la espera de incorporar nuevas tecnologías de motor más avanzadas y crear un automóvil bien equilibrado con un gran sistema de frenado, una aceleración bastante aceptable,  maniobrabilidad y aerodinámica.

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