El regadío en Castilla y León tuvo un importante impulso durante la última década con un crecimiento en 73.919 hectáreas, ya que en 2010 se regaron 394.219 y el año pasado se alcanzaron las 463.148.
Regadío en Castilla y León (ICAL)El coordinador regional de COAG y representante de La Alianza UPA-COAG, Aurelio Pérez, defendió la necesidad de que el regadío crezca en Castilla y León porque supone “más actividad económica y población en el medio rural”. Pérez denunció que rebajar el regadío es condenar al campo al secano “puro y duro” que requiere explotaciones de gran dimensión para ser rentables “y no disponemos de ellas”.Asimismo, constató que el regadío en Castilla y León es tá muy por debajo de la media nacional y muy alejado de zonas como el levante o la autonomía andaluza. “Reducir el regadío va contra todos los intereses económicos de las pequeñas y medianas explotaciones de la Comunidad” por su impacto, dijo, no solo en producción, sino en todo lo que lleva aparejado de inversión e innovación.Crece el riego por gravedad
Por lo que se refiere a las formas de riego, el estudio revela que en el año 2020 “se continúa con la tendencia alcista de los riegos por gravedad y localizado mientras los sistemas de presión descienden respecto a 2019”.Donaciano Dujo rechazó esos datos y afirmó que la apuesta es por la modernización de los regadíos con sistemas cada vez más precisos y aseguró que cada hay más comunidades de regantes que se embarcan en el proceso. “Ese es el camino y no puede ser otro”.En concreto, la superficie por gravedad alcanzó las 122.820 hectáreas, con un aumento del 3,4 por ciento, respecto a 2019. Este tipo de método sigue en avance desde 2017. Además, creció un 5,9 por ciento, el riego localizado, con 32.425 hectáreas.Por el contrario, el riego por aspersión y el automotriz, descendieron, un 2,8 y un 2,4 por ciento, con 159.532 y 148.37 hectáreas, respectivamente, el año pasado.Cultivos
El informe revela que Castilla y León es una autonomía predominantemente cerealista. El cultivo mayoritario en regadío es el maíz donde prácticamente la totalidad de su superficie (98,78 por ciento) se encuentra en regadío. Le siguen el trigo blando, la cebada de dos carreras, pero tan solo con el 9,13 y 6,48 por ciento, respectivamente, de superficie regada frente a la superficie total del cultivo.En la alfalfa se riega un tercio de la superficie y en girasol tan solo el 7,20 por ciento del espacio dedicado al cultivo, aunque sin embargo es el séptimo en importancia en cuanto a superficie regada.La remolacha azucarera y la patata al ser cultivos predominantemente de regadío en ambos se riega más del 95 por ciento de su superficie. Estos cultivos junto con el viñedo de transformación representan el 81,57 por ciento de superficie de cultivo regada en la región.Añadir La Crónica de Salamanca como fuente preferida de Google de forma gratuita
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