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Opinión

Danas y borrascas

 

A veces hay que salir de la comodidad que da un despacho, asomarse al mundo, pero desde la misma calle, para ver que algunas personas ni saben ni se las espera.

Twitter me mostraba una publicación, en la que cuatro ‘valientes’, apenas unos días antes de que el país conmemorara el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia en la Mujer, se concentraban para mostrar su apoyo a una adolescente violada y terriblemente maltratada, que intenta salir de las heridas físicas en un hospital de Igualada. Y hago hincapié, en heridas físicas, de las que quedaran secuelas de por vida, porque de las psicológicas difícil recuperarse, aunque viva mil vidas.

También pedían cambios en la Ley, que se endurezcan las penas y que quien la hace, realmente la pague. No es cuestión de venganza, es cuestión de justicia, pero aun así víctima de segunda. Me avergüenza una sociedad que elije a quien apoyar y a quien no, dependiendo del día o de lo mediático que sea el caso.

Y me avergüenza enormemente aquellos y aquellas que se llenan la boca hablando de proteger y seguimos sin investigar abusos en menores que han sido tutelados, mientras nos peleamos por quien o quienes se cuelgan la medalla.

Pero si de algo siento vergüenza es de pensar que algún día creí que les dejaríamos un mundo mejor a nuestros hijos e hijas y no vamos a poder cumplir ni siquiera algo, que en teoría era fácil.

Eso es lo que nos vendieron y eso es lo que nos creímos

Peleas innecesarias en lugares donde deberían de buscar soluciones a los problemas que tiene una sociedad y sin embargo, el enzarzamiento en debates banales que ni aportan ni solucionan los problemas que tenemos los ciudadanos, mientras pedimos respeto, pero no lo practicamos ni damos ejemplo siquiera cuando se deben a una sociedad que pide soluciones a sus problemas diarios, que aunque para algunos y algunas de ustedes no sean prioritarios, les aseguro que a muchos de nosotros nos están asfixiando.

Y vuelvo a poner la otra mejilla, mientras trato de buscar algo bueno cambiando de canal y más de lo mismo, gente que lucha por derechos adquiridos que van perdiendo, decepciones de una ciudadanía cansada ya de que le tomen el pelo, desprotección a quienes tienen que ser y estar protegidos y muchas luces, eso sí, muchas luces de Navidad, mientras en algunos hogares buscan como pagar la luz de sus casas y como calentarse entre Danas y Borrascas.

La realidad de las calles, que no ven desde los despachos, mientras las colas del hambre aumentan y la realidad se disfraza de algo pasajero, para no caer en el abismo de pensar que va a pasar mañana y donde vamos a estar.

Asociación Salmantina Contra el Bullying y el Ciberbullying

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