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«La penetración sólo es una parte de la sexualidad»

Mireia Muñoz, psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja

Porno, comunicación, educación sexual… Son temas que la psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja Mireia Muñoz va desgranando a lo largo de la charla, donde el sexo es importante y desmitificar mitos también. Mireia Muñoz participa en el evento virtual y gratuito: ‘Las mil caras de la ansiedad’. 

¿La sinceridad en el sexo es fundamental?
Sí. Pero no hay que confundir la sinceridad con la falta de tacto. Es importar evitar decir cosas que puedan herir a la otra persona. Sin embargo, sí que es importante expresar lo que deseamos y lo que no con sinceridad, pues sino, somos nosotros mismos quienes nos autoengañamos viviendo un sexo que no nos gusta, por miedo a lo que la otra persona pueda pensar o por deseo de complacer y no nos estamos dando la oportunidad de poder cambiarlo.

¿Qué importancia le daría usted a la comunicación en el ámbito sexual?
La comunicación es una pieza clave. Nos permite expresar lo que sentimos, lo que queremos, lo que nos gusta o lo que nos incomoda. A veces pensamos (sobretodo, en parejas que llevan años juntos) que el otro ya debería saberlo y caemos en el «error del adivino». Nuestro cuerpo puede ir cambiando, así como nuestros gustos, nuestras sensaciones y es importante compartir lo que sentimos porque genera un clima de confianza y seguridad en la pareja y evitamos muchas suposiciones y malos entendidos.

¿Dónde y cuándo aconseja usted que una pareja habla de sus relaciones sexuales? ¿Es conveniente que se hable en la cama o fuera de ella?
Se puede hablar de ello en ambos contextos. Se puede hacer durante el encuentro sexual indicando que te apetece y que no en ese momento y mostrar cómo te gustaría que te acariciara o te besara. Cuando hablamos de comunicación se incluye tanto la verbal como la no verbal. La comunicación no verbal incluye el tono (podemos hacerlo a través de susurros, modulando la voz, con lo que fomentamos el erotismo) o con el lenguaje corporal, indicando dónde y cómo realizar las caricias. También es bueno incorporar la comunicación visual, porque aumenta el grado de intimidad entre ambos.

Y fuera de la cama, es bueno hablar de cómo se ha vivido el sexo, de aquellas cosas que te gustan o disfrutas y aquellas que no para conoceros mejor y que vuestros encuentros sexuales sean cada vez más placenteros y cómodos.

¿Cuánto daño/beneficio ha hecho el cine en las relaciones sexuales?
El problema es cuando tomamos lo que sale en la pantalla como real. Hay que recordar que es ficción y esas escenas también. Sino se fomentan unas expectativas y una visión ilusoria de lo que es la sexualidad con la consiguiente frustración posterior.

El buscar llegar los dos al clímax a la vez o que, porque aparezca la persona por la puerta, ya haya lubricación es fomentar unas metas idealizadas y que en la realidad no ocurre así ni pasa nada porque no sea así. Hay que desmitificar muchos de esos mitos.

El consumo del porno ha aumentado. ¿Favorece las relaciones sexuales en la pareja, la visualización de este tipo de películas?
Se puede ver porno como parte del juego en la pareja, pero hay que recordar que el porno también es ficción y no podemos compararlo con la realidad. Muchos mitos vienen influenciados por el porno. Por ello hay que tomarlo como lo que es, una película. Con sus instrucciones, sus tomas, sus cortes…

Podemos coger las ideas que nos interese, pero al final, el eje central en el encuentro sexual debe ser la pareja.

Imagen. Pixabay.

¿Cómo sería una buena educación sexual?
Una buena educación sexual es la que informa de forma rigurosa acerca del sexo y también la que permite romper con creencias erróneas y mitos sexuales, identificar aquello que es saludable de lo que no y facilitar herramientas con las que desarrollar capacidades como la asertividad sexual, el poner límites, identificar un abuso, tener una mejor gestión de las emociones implicadas en el sexo, etc. Además, pienso que es importante enseñar las bases de una relación sana de una tóxica y me gusta incluirlo en los talleres de educación sexual que imparto en los centros educativos y colegios.

¿Hay diferencia entre la ansiedad que puede sufrir un hombre y la que pueda tener una mujer por cómo nos han educado?
La ansiedad no entiende de género o edad. Se siente igual. Lo que cambia son los motivos o factores que nos llevan a ello. En el caso de las mujeres hay muchas veces una ansiedad por gustar (sobretodo físicamente y más si hay complejos), así como por llegar al orgasmo o por no sentir dolor o molestias. En el caso de los hombres, la ansiedad viene ante el miedo por no tener una erección o por tener eyaculación precoz, mayoritariamente. En esos casos, sienten una presión ante la idea de que pueden decepcionar a su pareja.

Cuándo hay problemas sexuales en una pareja, ¿cómo se pueden ayudar mutuamente?
Sobretodo es fundamental que haya mucha comunicación. El diálogo crea un puente al entendimiento y la comprensión. Es vital el poder hablar de ello, para evitar que el otro haga conjeturas equivocadas (por ejemplo, pensar que ha hecho algo mal o que no le gusta a su pareja). Y evitar hacer juicios que nos lleven a alejarnos el uno al otro, cuando en estos momentos, hay que estar en el mismo barco, ver que está pasando y trabajarlo.
Un proceso terapéutico con un profesional es fundamental. Como psicóloga-sexóloga puedo decir que se puede trabajar siempre y buscar alternativas distintas a las que se están llevando hasta ahora.

Desmitifíquenos ¿El sexo es algo más que penetración?
El sexo es mucho más que eso. La penetración sólo es una parte de la sexualidad. La sexualidad abarca caricias, besos, juegos… y no se necesita que haya penetración para disfrutar plenamente de nuestra sexualidad, para sentir placer o para pasarlo bien. Es más, enfocarnos únicamente en ello nos lleva a generar metas y a veces puede crear frustración si no sucede como esperamos.
Cuando el sexo se enfoca hacia ese objetivo, el resto pasa a un segundo plano y a veces no se trata de posturas o técnicas, sino de conocer y redescubrir nuestro cuerpo, de generar un clima de conexión e intimidad y de conectar con las sensaciones que experimentamos en este proceso.

Estamos en la era de la inmediatez. ¿Cómo combina la rapidez con las relaciones sexuales plenas?
La inmediatez, el ansia, las prisas… son elementos que nos llevan a vivir las relaciones sexuales desde el piloto automático y la visión por lograr resultados. Y el sexo no va de conseguir (un orgasmo, una duración en el coito…), sino que va de sentir. Si no sientes, no lo disfrutas realmente. Puedes sentir placer, pero no estar realmente conectado al cuerpo y eso se nota y se siente. Desde la rapidez lo vivimos en el plano mental y el sexo es cuerpo. Es desde ahí dónde hay que vivirlo.

*** Mireia Muñoz es psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja. Realiza intervención terapéutica e imparte docencia desde hace 14 años. Especializada en áreas como la autoestima, la dependencia emocional, la ansiedad, el duelo, las rupturas y la gestión de las emociones. Trabaja desde una metodología integrativa llamada DUCA que abarca las creencias, las emociones y el cuerpo.

 

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