Ya no son saberes…Ya no son saberes, ahora se adquieren competencias.Os pongo en antecedentes: profesor de biología, sesenta años, estudié la EGB, el BUP y el COU. Aprendí contenidos principalmente, pero creo que adquirí también algunas competencias. Disfruto enseñando, enseñando biología, mi pasión.Nos viene la LOMLOE, una reforma, como siempre, sin consenso político. Quien parió esta reforma, digo yo, pedagogos, profesores de despacho, políticos, no nos tuvieron en cuenta. Es obvio que lo importante no es mejorar la educación, sino mejorar los resultados, es decir, menos gente que repita y abandone, más gente que promocione… aunque no sepa.Toda reforma educativa se resume en programar algo con vocablos nuevos que pocos entendemos. Pero nosotros, lo que queremos es ¡enseñar!Creo, que tras más de treinta años haciéndolo, todavía me encuentro a antiguos alumnos, hoy doctores, abogados, o agricultores, que me saludan, me estiman y me recuerdan que mucho de lo que aprendieron conmigo, les ha ayudado en su porvenir. (Por supuesto, otros no lo pensarán). Han ido adquiriendo competencias en su día a día, pero a partir de saberes.Después de tantos cursos, unos buenos y otros malos, es sin duda éste en el que más estrés acumulo. ¡No sé hacer la programación del curso! Principalmente, porque no entiendo el nuevo lenguaje.Los alumnos tienen que adquirir varias competencias clave. No lo veo mal. Por ejemplo, competencia en comunicación lingüística, digital, matemática, científica y tecnológica, etc. La lingüística es esencial, saber hablar, escribir… La digital es esencial, pues dependemos de las nuevas tecnologías… la tecnológica, científica y matemática, también. Pero, primer error, le ponen las siglas del inglés. La competencia plurilingüe es importante sin duda para la comunicación con las personas de otros pueblos y culturas, pero yo a esta no he llegado, y en verdad que lo siento.Ahora vienen las competencias específicas, que también vienen dadas y son por materias, aunque quizá ya no se llamen materias y ahora sean situaciones de aprendizaje, o yo qué sé. De estas se sacan los descriptores operativos. Por supuesto, todo esto con siglas.Si yo no aprendo los conceptos de todos estos descriptores, (pues esto ya no se lleva) tengo que remitirme a la Ley, pues al adquirir la competencia digital, ya sé dónde buscar y cómo buscar, aunque esto me lleve un tiempo extra. Pero como se trata de mi tiempo libre, a nadie le importa.Seguimos programando, y nos vamos a los criterios de evaluación. ¡Sorpresa! También la ley nos los da. ¡Qué bien! Más sorpresa aún cuando los leo y veo que van encaminados a saber buscar información, cómo buscarla, como expresarla… (todo importante sin duda). Sin embargo, apenas observo algo relacionado con mi materia.Continuamos. Ahora a los criterios anteriores hay que asignarles los indicadores de logro. Primer pensamiento: ¿qué coj… es esto? Por fin descubro lo que es o he creído entender, y viene entonces mi gran duda: ¿evalúo contenidos? o ¿cómo acceder a ellos? Si es lo primero, creo que aún soy útil, pero si es lo segundo, entonces no, porque hay compañeros más preparados para explicar las herramientas digitales.Sigo programando, o pensando cómo hacerlo, y me encuentro con los temas transversales. Importantes, porque siempre se han tenido en cuenta. Pero ahora tengo que plasmarlo en la programación y relacionarlo con los temas o bloques de contenidos. Y digo yo, ¿cómo puedo relacionar, por ejemplo, la educación vial con una práctica de laboratorio? Es obvio que con una de botánica es fácil, pues cuando salgamos a buscar plantas al campo debemos atravesar la calle por el paso de “cebra” y así, además, podemos también relacionarlo con el tema de zoología.Seguimos avanzando y llegamos a los perfiles de salida; y así, disparate tras disparate. Como todo esto es “tan sencillo”, nos dan tiempo hasta diciembre para completar las programaciones. Y, como es “tan sencillo”, nos dan charlas inspectores y especialistas; eso sí, algunas de ellas después de diciembre. Y, como es “tan sencillo”, unos nos dicen que olvidemos evaluar contenidos y otros lo contrario.Todos los alumnos tienen que adquirir todas las competencias para promocionar. Tenemos que hacer una programación que nos está llevando la vida, por supuesto, utilizando nuestro tiempo libre. Si evaluamos de esta manera, y pongo por ejemplo la competencia lingüística, un chaval que “escriva de maraviya” tengo claro que no la alcanza. No necesito descriptores, ni programaciones maquiavélicas.Cuánto me acuerdo de ti Paloma, amiga, que te jubilaste en buena hora; o de ti, Enrique, compañero, que en octubre empezaste a programar tu nueva vida.Yo sólo quiero enseñar biología, preparar mis clases, despertar en mis alumnos el interés por la ciencia y por el saber. “Quien sabe, puede pensar, y quien piensa puede adquirir las competencias necesarias para vivir”.¡Yo sólo quiero enseñar!Por. Carlos Martín Bejarano