Modus operandi
Las víctimas una vez que llegaban a Salamanca eran ubicadas en una residencia de ancianos y obligadas a trabajar en tareas de limpieza en condiciones de semiesclavitud, obligadas a vivir en la residencia ejerciendo un control de su libertad de movimiento.Y como consecuencia del traslado a España, cuyos gastos de viaje habían soportado personas de la organización, las víctimas generan una deuda, la cual se iba incrementando fruto de los gastos generados por su alojamiento y manutención en la propia residencia.Iban generando una deuda creciente y eran obligadas a trabajar en condiciones de explotación, sin remuneración o con una remuneración insignificante, ya que debían pagar la deuda contraída.Trabajaban todos los días de la semana y todas las horas del día y eran controladas en su tiempo de descanso y sometidas a vejaciones y desprecios constantes. Llegando a manifestar algunas de ellas sentirse como “esclavos”.Operativo policial
La explotación operativa de la investigación realizada se inició este martes por la mañana y culminó con la detención de dos mujeres de nacionalidad española.La operación continúa abierta tratando la localizar más víctimas y no se descartan nuevas detenciones.Esta operación se enmarca dentro del Plan de la Policía Nacional contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual. La Policía Nacional cuenta con la línea telefónica 900 10 50 90 y el correo trata@policia.es para facilitar la colaboración ciudadana y la denuncia, anónima y confidencial de este tipo de delitos, no quedando reflejada la llamada en la factura telefónica.La trata de seres humanos constituye la esclavitud del Siglo XXI, y tiene una gran incidencia en nuestro país, que ha venido modificando su legislación en los últimos años para adaptarse a todos los protocolos y convenciones internacionales, incluyendo los distintos convenios y directivas europeas.De entre las organizaciones dedicadas a la comisión de estos tipos delictivos, existen algunas que se especializan en el reclutamiento de personas en sus países de origen, en este caso Latinoamérica, para su posterior explotación laboral utilizando para ello amenazas, violencia, abuso de superioridad o posición dominante, endeudamiento, engaño u otras formas de coacción, para someterlas, obligándolas a realizar dichas actividades en contra de su voluntad, o a través del denominado “consentimiento viciado”, aprovechando su evidente vulnerabilidad, y lucrándose con el beneficio obtenido por su explotación.Añadir La Crónica de Salamanca como fuente preferida de Google de forma gratuita
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