“El viaje a Jerusalén es distinto. Es más, porque te permite dar un paso para entenderte mejor como persona”. Así resume Francisco -Paco- Pérez, sacerdote que solo este año ha viajado a Tierra Santa en siete ocasiones, su última travesía, en la que guió por los lugares santos al grupo de peregrinos salmantinos, entre los que se encontraban miembros de la Hermandad Franciscana y simpatizantes.La Hermandad Franciscana del Cristo de la Humildad y Tierra Santa mantienen desde su fundación, en 2016, una fraternal relación, al contar desde el inicio con el aval de la Custodia de Tierra Santa que hizo suyo el proyecto de la cofradía salmantina.Las grandes religiones van mucho más allá de la práctica y de la espiritualidad, siendo lo central y lo primero, pero también forman parte de un sistema cultural. “La concepción del pensamiento griego y la practicidad del Estado Romano y su política construyen nuestra civilización occidental, pero sin el Judaísmo y el Cristianismo no se podrían entender”, puntualiza
Javier Blázquez, hermano mayor de la Hermandad Franciscana. 
Peregrinación salmantinos en Tierra Santa.Blázquez da un paso más al afirmar que estar en Jerusalén permite que se coloquen muchísimas cosas que tienes, que has leído o estudiado. “Están dispersas, porque las has hecho en mucho tiempo y allí, en muy poquitos días, entras de lleno en todo ese mundo”, matiza.Los Franciscanos custodian los lugares santos desde el siglo XIV. Las vicisitudes de esta parte del mundo no han permitido que siempre se pueda hacer excavaciones. Fue a partir del mandato británico cuando se abre un poquito más la mano para las expediciones arqueológicas.Su labor no solo se limita a ser guardianes de los pasos de Jesucristo, también apoyan a los cristianos. Paradojas de la vida, en Tierra Santa, lugar donde sienta sus raíces el Cristianismo solo profesan esta religión el 2% de la población. Por ello, para los judíos son ciudadanos pobres y para los musulmanes, infieles.

Fray Enrique con el Cristo de Mayoral y peregrinos de Salamanca.“La Custodia les ayuda a buscar una casa, un empleo,… Se casan y tiene hijos. Tenemos que desterrar la cultura occidental. Aquí prefieren tener hijos a perros, por lo que hacemos una labor social. No solo son los santuarios. En la actualidad, los cristianos de Tierra Santa lo tienen más complicado que nunca por la situación política. Todo va en contra nuestra”, afirma Fray Manuel Domínguez.El franciscano habla de la diferencia entre nacer de un lado del muro, en Israel, o en el otro, Palestina. “De uno, lo tienes todo, del otro nada”.

El muro de Israel.Con la misma contundencia se muestra
el Custodio de Tierra Santa, el franciscano Francesco Patton. “Debemos acoger a todos los que llamen a nuestra puerta. Tenemos muchas obras sociales, desde casas, asistencia a refugiados, residencias de ancianos y, lo que es más importante para mí, las escuelas. La mitad del alumnado es cristiano, la otra musulmana. Ayudar a los jóvenes de distintas religiones a convivir es orar y educar por la paz”, puntualiza Fray Francisco Patton.
El retorno del peregrino
Cual hijos pródigos, los peregrinos poco a poco están volviendo a Tierra Santa. “Hemos sufrido muchísimo estos últimos años sin la presencia de fieles, sobre todo los cristianos de Belén”, explica fray Francisco Pattón.La ayuda también se destina a los cristianos de Líbano y Siria. “Cuando se tiene hambre, con un avemaría no es suficiente. Tienen muchas necesidades de comida y de sanidad. Hemos abierto tres ambulatorios en Líbano y en Siria una cocina que da 1.500 comidas al día. El problema más grande fue en febrero, con el terremoto. Tuvimos que buscar gas para cocinar, porque está manejado por el mercado negro. Había alimentos y no podíamos cocinarlos”, puntualiza el custodio de Tierra Santa.

Los peregrinos en Magdala.
Selfies y oración
Si Tierra Santa se queda sin cristianos, el lugar donde nació y murió Cristo no tendrá culto. Por ello, son tan importantes los peregrinos, los de los
selfies y los de la meditación en los lugares santos. La labor de los Franciscanos es la misma que le encomendaron en el siglo XIV, vivir en los lugares santos, celebrar los divinos oficios y su labor social.A los andariegos, en los que se incluye el grupo de salmantinos, les pidieron que difundieran el conocimiento de Tierra Santa; que rezaran por todos los cristianos, para que no se desanimen. “Es importante no ponerse objetivos inalcanzables para que no se genere frustración”, matizó fray Francisco Patton.
Del siglo I al XXI
Tierra Santa. Tierra de contrastes, de encuentros y desencuentros, no solo físicos. Hay una asignatura que coloca algunas piedras en su lugar: La arqueología bíblica. No solo es la labor arqueológica, hay que hacer un contraste con los textos, los estudios de las culturas de la zona. “La arqueología bíblica se ha desarrollado muchísimo y te permite descubrir que todo lo que venía diciendo la tradición tiene unos fundamentos, no solo en la Escritura, también en la parte arqueológica. El otro salto, el de la Fe, lo tienes que dar tú”, explica Javier Blázquez, hermano mayor de la Hermandad Franciscana.

La casa de Pedro en Galilea.Es cierto que hay lugares que desde el siglo I han tenido una basílica donde decía la tradición inmediata, que habían sucedido estos hechos de la vida de Jesucristo o del pueblo de Israel. “Todo se ha ido verificando, en unos casos con más certeza que en otros, eso ocurre en todos los sitios. Si estudias la historia de Grecia, la arqueología te demuestra hechos, pero no todos. Lo que sí hace es ponerte en camino”, matiza Blázquez.
Fernando Mayoral en Tierra Santa
Viajar logra dejar atrás la zona de confort y lleva al viajero a lugares donde toma conciencia del pequeño engranaje que es dentro de la gran máquina que es el mundo.
Javier, ¿qué supone para ustedes que una obra de Mayoral esté en uno de esos templos cuyos cimientos se asientan en el siglo I?Es una alegría muy grande. Es una presencia de Salamanca en Tierra Santa. Nosotros solo hemos sido los encargados de
entregar el regalo que le hizo Fernando Mayoral al Custodio. Lo más bonito es que la Custodia se ha hecho presente en Salamanca a través de esta Hermandad. De hecho, en la Cruz del Cristo de Mayoral va la reliquia de Tierra Santa, del Monte Calvario y el Santo Sepulcro cuando se hizo la última excavación. Y ahora, Salamanca y la Hermandad están presentes en Jerusalén a través de este Cristo de Mayoral.

El Custodio Fray Francisco Patton, con el Cristo de Mayoral.
¿Se imaginaba que el primer acto como hermano mayor sería en Jerusalén?Es una satisfacción muy grande.
Conocía al Custodio, de cuando estuvo en Salamanca, esta vez ha sido con más detenimiento. Es una persona muy afable, cercana, con sentido del humor. Cuando ves que respalda todo lo que estás haciendo, te animas a seguir. Además, ves su gratitud por lo que está haciendo esta Hermandad y otras asociaciones por Tierra Santa. Decidí acompañar a Manolo Ferrerira en esta empresa que inició allá por el 2016. Poco a poco me fue cautivando la idea y la fui viendo como algo necesario e importante y ahora lo ratifico. Es como recibir el espaldarazo que te anima a continuar con lo que estabas haciendo.
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