Suso de la Nava, uno de los días del rodaje de 'Burujú, el último unicornio'. Fotografía. Pablo de la Peña.¿Cuánto tiempo han estado rodando?Casi año y medio.Con los ‘actores’ ha trabajado muy bien. ¿Qué tal le ha ido con los 'extras'?Ningún problema.¿Aceptaron de inmediato una vez que conocieron el proyecto?Sí. Todo el mundo se ha volcado desde el minuto cero.Se le han puesto como a Santiago Segura.Más. (Risas) No solo estaban dispuestas en cuanto conocían el proyecto, es que nos han llamado para participar en el mismo. Quería colaborar tantas personas, que hemos tenido que cortar, porque no terminábamos la película. Queríamos incorporar al proyecto a todos los niños y niñas que estuvieran ingresado en el momento del rodaje. Hemos ido construyendo la película teniendo en cuenta las enfermedades de los niños, sus disponibilidades,… Luego estaban los bomberos, policía, el personal de Matacán,… Todos fenomenal.Comparta alguna anécdota.En Matacán, además de rodar, cocinamos una paella donde estaba el personal de Matacán, los niños, los padres, el equipo. Fue un día muy especial. Vieron por dentro los aviones, las torres,… Fue una fiesta muy bonita.Los títulos de crédito serán infinitos…Infinitos. Todavía estamos en ello. (Risas) Es cuando nos hemos dado cuenta de la cantidad de personas que están involucradas en la película. Es una súper producción, sin serlo, solo por las colaboraciones. Se ha volcado todo el mundo. Incluso hasta los políticos, que nos han abierto todas las puertas.¿Cómo denominamos a ‘Burujú, el último unicornio’ película, documental,..?En principio, era un cortometraje de 10 minutos, pero al participar tantas personas, y montar las secuencias adicionales, nos hemos ido a los 50 minutos, que está considerado mediometraje como mínimo.Ha inventado un género.(Risas) Sí. No se lo aconsejo a nadie el rodaje.¿Ha sido más duro el rodaje o la edición?La edición. Aquí ves las carencias que has tenido en el rodaje, que lo has hecho deprisa, que no eran profesionales, no solo delante de la cámara, también detrás. Aquí el único profesional de cine era yo. Los demás eran aficionados.Un hombre orquesta.Sí. Ha sido un gran reto, sobre todo darle sentido, que se pueda ver y que se haga entretenida. No ha sido nada fácil. Ha sido un experimento. No sabíamos cómo iba a terminar. De hecho, he tenido días que he estado atascado, que no sabía por dónde tirar. No avanzaba. Luego metíamos un off y… Por eso, hemos cogido la estructura del falso documental, que nos ha permitido meter todo tipo de imágenes y hemos ido avanzando la historia con esa voz en off. Eso ha permitido darle una estructura con sentido. No era una película solo para niños, también quería sacarles a los adultos una sonrisa. Creo que se les va a hacer corta la película, porque ha quedado simpática y se ve muy bien.
Suso de la Nava, uno de los días del rodaje de 'Burujú, el último unicornio'. Fotografía. Pablo de la Peña.¿Quién compuso la música?Unos policías municipales de Guijuelo que tienen un grupo que se llama ‘Bandidos’, Amador y Pablo. Nos han hecho la música ambiental de la película y la canción de los títulos de créditos. Ellos me han ido componiendo y lo íbamos incorporando.
Suso de la Nava, rodeado de los niños del hospital, sus actores, y el equipo técnico de 'Burujú, el último unicornio'. Fotografía. JOTA.De las muchas historias que hay detrás de las secuencias, cuéntenos una.A nuestro unicornio le gustaba mucho la música. Me dice Sergio, uno de los colaboradores, que había llamado a alumnos del conservatorio y vienen unos 15 o 20. Me ‘asusté’. ¡Cómo iba a utilizar a estos músicos para ponerlos debajo de una encina! Y luego que se fueran para casa.¿Qué hizo?Tenía que aprovecharlo y montar una secuencia. Me prepararon cinco canciones de 90 segundos. No podía incluirlas, pero sí me interesaba que tocaran. Encuentro una iglesia en Valdemierque, la vieja. Me encanta y pensé que allí quedarían muy bien los músicos. Pero, ¿qué explicación le doy a que una orquesta de músicos clásicos esté ahí?¿Cuál fue?El alcalde de ese pueblo imaginario los contrata, porque ha oído que al unicornio le gusta mucho la música. Y el alcalde dice: ‘Le gusta la música, pues voy a tenerlos tocando mañana y tarde. A ver si aparece el bicho’. Es el reflejo de la España del palillo.(Carcajada)Así han sido casi todas las secuencias.¿La va a presentar a algún concurso?No. No está hecha para ningún festival. Además, tiene 50 minutos, que no la cogen en ningún certamen. El fin principal era el viaje, el trabajar con los niños y que ellos vieran lo que es el cine, el esfuerzo que lleva una película; que salieran del hospital y que se olvidaran de su enfermedad.¿Cree que alguno de los niños se dedicará al cine?No lo sé. La semilla siempre estará ahí.¿Encontró el unicornio?Eso no lo desvelo.*** Suso de la Nava y todo su elenco presentaron en el teatro de Unicaja Burujú, el último unicornio, este sábado 23. Este domingo también se proyecta, con todas las butacas ocupadas los dos días.
Suso de la Nava, uno de los días del rodaje de 'Burujú, el último unicornio'. Fotografía. Pablo de la Peña.
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