La copa del árbol que daría sombra a la Plaza del Poeta Iglesias y que iba a frenar el cambio climático, y lo que han plantado.
Las palmeras de las macetas antiyihadistas tienen más fuste. La escultura a la que teoría cobijaría bajo su copa ahora le hace sombra.El Ayuntamiento de Salamanca anunció en su campaña continua de propaganda un árbol de grandes dimensiones en Poeta Iglesiasque iba a ser la envidia de la Amazonia y ejemplo de cómo utilizar con sentido el dinero de la UE. Y lo llamó el 'Árbol de Salamanca'.La expectación por verlo estaba a la altura de lo prometido, pero a la hora de la verdad nos ha plantado un árbol que casi ni se ve.Cuando el árbol sea adulto ni se sabe dónde estaremos el resto de los mortales. Algunos de los actuales gestores colonizadores del Consistorio seguro que siguen ahí, al calor del generoso sueldo de concejal con dedicación exclusiva (diez mil euros al año menos que el presidente del Gobierno), viendo crecer a la criatura y poniéndoles las cosas un poco peor cada día a Salamanca.Una cosa es la propaganda y otra esto, que roza lo que el lector puede estar pensando. Todo un montaje para dejarle la superficie niquelada a las terrazas amigas de la zona, esas a las que recurrir cuando las cuotas no cuadran.Dijo en abril que en la Plaza de Poeta Iglesias, en un espacio de 36 metros cuadrados junto a la escultura de Alberto de Churriguera y el Conde de Francos, se llevaría a cabo "una propuesta con una vinculación simbólica del papel de la vegetación en la conformación de espacios singulares". Así, sin darse importancia.El Ayuntamiento añadió que «en esta ocasión se pretende evocar y homenajear el papel tradicional y el valor etnográfico que los árboles singulares han tenido en las plazas de Castilla y León con la creación de un nuevo parterre con ajardinamiento de arbustivas y un olmo resistente a la grafiosis de buen porte, donado por la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del MITERD dentro del Programa Nacional para la mejora y conservación de los recursos genéticos de los olmos ibéricos, programa de colaboración entre el MITERD y la UPM desde 1986. y Lo acompañó con una recreación donde aparece un árbol que parece un globo aerostático.Llegó la hora de los hechos y otro fiasco. "Sabíamos de la exageración del dibujo publicitario pero tampoco esperábamos esta miseria", señalan desde el Comité Ecologista y Antinuclear de Salamanca.
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