En un mundo materialista y consumista, en el que cada vez más se equipara bienestar con posesión y “estar a la moda” con triunfo, el comprar por comprar se ha convertido en tendencia y el adquirir lo innecesario en ansiedad, agobio y frustración. A tener en cuenta para librarse de esas adquisiciones compulsivas es que lo verdaderamente importante no se compra con dinero.
No se trata de renunciar a darse la satisfacción de comprar lo que gusta, sino de evitar consumos superfluos e inconscientes, cosas cuyo destino es quedar colgadas de la percha. Se trata de recuperar formas de complacencia que no impliquen malgastar y consumir sin control, influenciados por la publicidad, rebajas e impulsos desmedidos. Cuesta mucho ganar lo que se gasta y poco comprar lo que no hace falta. Mejor ser poseedor que poseído.
A unos buenos amigos los he oído decir que han conseguido disminuir las compras excesivas e innecesarias utilizando efectivo en vez de tarjetas de crédito, evitando las compras anticipadas y online e invirtiendo en calidad en vez de en cantidad. Son de los hacen por apreciar de lo que disponen en lugar de anhelar más de lo mismo y dar valor a lo conveniente de reducir el consumo, reutilizar y reciclar. No confunden calidad de vida con nivel de consumo.
Licenciado en Geografía e Historia, exfuncionario de Correos y escritor
Aliseda, una puta coja (2018)
Lluvia de cenizas (2021)
Puesto a recobrar el aliento (2023)
Sombras en el jardín (2024)



















2 comentarios en «Comprar por comprar»
Yo compraba así y es una ruina. Mira lo que quieres comprar, si al día siguiente te sigue gustando compralo
En mi opinión hay que diferenciar entre :
Que necesito
Voy de compras
En el primer supuesto visito centros de compras y opto por lo que necesito comparando calidad precio
En en el segundo caso lo descarto totalmente por superfluo y consumista porque si visitas puntos de ventas , por ver, al final picas