Los almendros en la ciudad ya están plenamente florecidos. Todo un espectáculo para la vista y el olfato, solo hay que acerquerse a las orillas del Tormes, en la zona del puente de Salas Bajas y a la avenida José Núñez Larraz para que disfruten los sentidos.
«Son almendros silvestres. El Ayuntamiento podría tomar nota y plantar muchos más almendros, un árbol muy agradecido, de crecimiento rápido, soporta bien el calor, la sequía del verano y fácilmente adaptable al entorno urbano», aconsejan desde la asociación Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca.
Mientras tanto, Salamanca batió el récord de temperatura para un mes de febrero: 23,5º el 23 de febrero. Cada pocos meses, en la península, batimos récords, como el de Grazalema este enero o la Dana de Valencia. «Pero, sigue habiendo negacionistas o retardistas del cambio climático, pese a que los estudios de atribución son inequívocos: la catastrófica Dana de Valencia tuvo un 55% más de extensión según el estudio de un equipo de científicas internacional entre las que hay varias españolas de la Aemet», concluyen desde la asociación.

















