Las Técnicas en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) de toda Castilla y León reivindican este 26 de Febrero de 11.00 horas a 12.00 h frente a la Consejería de Salud de Castilla y León su clasificación profesional en el Grupo C1, una demanda histórica que consideran justa y necesaria.
La movilización cuenta con el apoyo del sindicato Facuso CyL y TCAE de Salamanca está representando TCAE Causa como parte de la Plataforma Estatal de TCAE Unidos por el C1 y USO.
Las TCAE son profesionales esenciales del sistema sanitario. Desarrollan su labor en hospitales, centros de salud, servicios de urgencias, unidades críticas, residencias y atención domiciliaria. Sus funciones abarcan desde los cuidados básicos y especializados, la vigilancia directa y la movilización segura de los pacientes, hasta el apoyo técnico constante al personal de enfermería y medicina, la gestión de material clínico y el acompañamiento emocional a pacientes y familiares.
Su formación, correspondiente a una Formación Profesional de Grado Medio con competencias sanitarias regladas y prácticas clínicas en entornos asistenciales reales, se ajusta académicamente al Grupo C1, tanto en el marco europeo como en el propio Estatuto Básico del Empleado Público. Sin embargo, continúan encuadradas en el Grupo C2, una categoría que no refleja ni su capacitación ni el nivel de responsabilidad que asumen diariamente.
Treinta años de retraso en la actualización profesional
Las TCAE denuncian que su actual clasificación responde a una normativa obsoleta, anterior al sistema educativo europeo, en el que estas titulaciones ya se reconocen formalmente como C1. A pesar de la profunda evolución de la práctica clínica, la tecnología sanitaria y la formación profesional, esta actualización nunca se ha materializado, perpetuando una situación de desigualdad profesional.
“No pedimos privilegios. Pedimos justicia”, subraya el colectivo. Insisten en que su reivindicación no es económica ni corporativa, sino un reconocimiento profesional imprescindible para acabar con décadas de invisibilidad.
Entre sus principales argumentos destacan que:
- Su formación oficial es equivalente al Grupo C1.
- Su responsabilidad asistencial supera ampliamente las funciones atribuidas al C2.
- Son una pieza clave para garantizar la seguridad, continuidad y calidad de los cuidados.
- La clasificación actual genera desigualdades con otros profesionales sanitarios.
Beneficio directo para la ciudadanía
Las TCAE recuerdan que este reconocimiento no solo es una cuestión laboral, sino también una mejora para el sistema sanitario y para la población.
El acceso al Grupo C1 permitiría aumentar la estabilidad laboral, mejorar la retención del talento, contar con plantillas más motivadas y reforzar la seguridad del paciente, especialmente en los cuidados continuos. “C1 no es un premio. Es nuestro nivel real. Es justicia”, afirman, reclamando a la Junta de Castilla y León y al conjunto de las administraciones públicas que armonicen de una vez su clasificación profesional con la legislación educativa y las funciones que desempeñan a diario.
Desde el colectivo de TCAE, dese sus plataformas por el C1 y desde Unión Sindical Obrera de CyL se hace un llamamiento a la ciudadanía y a los medios de comunicación para que acompañen y den visibilidad a esta concentración, clave para que la sociedad conozca la realidad de una profesión imprescindible pero históricamente infravalorada.

















