La Diócesis de Salamanca inauguró este viernes, 27 de febrero, el Centro de Escucha Diocesano ‘Carmen Calzada’, una iniciativa pastoral que nace como fruto del Jubileo Ordinario 2025, Año Santo de la Esperanza, convocado por el papa Francisco, y que quiere ser una respuesta concreta ante una necesidad cada vez más visible en nuestra sociedad: la soledad, el sufrimiento o las crisis vitales. Con su puesta en marcha, Salamanca se convierte en la segunda diócesis de Castilla y León en contar con este servicio, tras la apertura del centro de Burgos en 2021.
Durante su intervención, el obispo de Salamanca, José Luis Retana, subrayó que este centro quiere encarnar el estilo del Evangelio, recordando cómo Jesús, camino de Emaús, se acerca a los discípulos y les pregunta: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?». “Antes de explicar, antes de iluminar, escucha”, señaló, afirmando que la Iglesia está llamada a “caminar con las personas, escuchar su dolor y compartir su esperanza”.
La inauguración y bendición del centro se ha celebrado en la plazoleta exterior del edificio, situado en la Carretera de la Fregeneda, 32, junto a la parroquia de la Santísima Trinidad (iglesia vieja de El Arrabal), y ha estado presidida por el obispo de Salamanca. Durante el acto se ha descubierto la placa con el nombre de este recurso diocesano, que desde hoy pasa a denominarse Centro de Escucha Diocesano ‘Carmen Calzada’, en reconocimiento a quien durante los últimos 26 años ha sido directora de Cáritas Diocesana de Salamanca y que, desde sus inicios como trabajadora social en la entidad en la década de los 70, ha entregado su vida al servicio de la Iglesia de Salamanca y de los más vulnerables. Carmen Calzada, presente en el acto, se ha mostrado profundamente sorprendida y emocionada por este gesto de gratitud hacia su trayectoria y entrega.
Un largo camino de escucha
Tras la bendición, ha tenido lugar la presentación del proyecto a los medios de comunicación. El vicario de Pastoral, Andrés González Buenadicha, ha explicado el sentido y el origen de esta iniciativa, enmarcándola en el Jubileo de la Esperanza como una concreción pastoral que quiere encarnar el “ministerio de la escucha” al que invita el papa Francisco: una Iglesia que, antes de hablar, sabe inclinar la cabeza y preguntar qué le está pasando al hermano.
A continuación, la delegada episcopal para una Iglesia Samaritana y de la Caridad, Mercedes Bayo, ha detallado el recorrido hasta su puesta en marcha y la línea pastoral que orientará este nuevo servicio.
“Hemos hecho un largo camino y nunca mejor dicho de escucha hasta llegar a este momento de bendecir y abrir el Centro Diocesano de Escucha ‘Carmen Calzada’”, ha afirmado.
Mercedes Bayo ha resaltado que los diferentes programas de Cáritas, así como la acción pastoral en parroquias, residencias de mayores, hospitales, la atención a personas migrantes en duelo, la pastoral penitenciaria o las dificultades detectadas en el mundo del trabajo, han impulsado la búsqueda de “fórmulas que posibiliten acompañar a las personas y favorecer que salgan de sus dificultades, sufrimientos, duelos… vincularnos en la escucha para sanarnos”.

Para ello, se constituyó un grupo de personas de distintos ámbitos -proyectos de Cáritas, pastoral de exequias, profesionales sanitarios, entre otros- que aceptaron formarse específicamente en relación de ayuda y counselling. La Diócesis decidió contar con la experiencia de la Red de Centros de Escucha San Camilo, inspirada en un modelo humanizador para la ayuda en el sufrimiento y con más de 51 centros en España.
Durante el curso 2024-2025, 25 voluntarios recibieron formación mensual. Tras una evaluación final, ha quedado constituido un grupo de 15 voluntarios que asumirá esta tarea de manera estable. En el presente curso han trabajado en la elaboración del reglamento interno y otros documentos organizativos, y a finales de enero participaron en una jornada en el Centro San Camilo de Madrid para conocer de primera mano su funcionamiento y espíritu.
“Hemos solicitado que el Centro de Escucha Diocesano pertenezca a la Red de Centros de Escucha San Camilo con el objetivo de asegurar la supervisión y formación permanente de los voluntarios siguiendo el modelo humanizador para la ayuda en el sufrimiento”, ha explicado.
Un servicio gratuito, humano y abierto a toda la sociedad
Por su parte, el coordinador del centro, Francisco Iglesias, ha explicado el funcionamiento concreto del servicio.
El Centro de Escucha Diocesano “Carmen Calzada” es un espacio de acogida, cuidado y esperanza para personas que atraviesan momentos de dificultad: duelo, soledad no deseada, enfermedad, rupturas familiares, desempleo, desesperanza o crisis personales. “Basta con sentir la necesidad de hablar y ser escuchado”.
Se trata de un servicio gratuito, que no es terapéutico ni asistencial y que no sustituye a la atención psicológica, psiquiátrica o social cuando ésta es necesaria. Es, ante todo, un espacio humano y cercano donde la persona puede desahogarse, ordenar lo que siente, comprender mejor su situación y encontrar la forma de afrontarla con mayor serenidad y esperanza.
El acompañamiento se realiza desde una escucha activa, con aceptación incondicional y autenticidad, y desde una mirada antropológica cristiana que ilumina la experiencia vital y espiritual de cada persona.
La atención es individualizada; en grupo, mediante espacios de escucha compartida y grupos de autoayuda; y siempredesde una escucha activa, sin juicios, respetando la confidencialidad.

Además de la atención personal, el Centro de Escucha Diocesano impulsa iniciativas de intervención comunitaria y sensibilización abiertas a toda la sociedad, como talleres sobre el duelo y la escucha, acompañamiento en situaciones de emergencia o duelo colectivo, y formación de agentes de escucha y acompañamiento. El servicio se ofrece especialmente a parroquias, comunidades, asociaciones o movimientos, que deseen promover espacios de escucha en sus propios ámbitos, favoreciendo una cultura del acompañamiento en toda la diócesis.
El centro comenzará su funcionamiento la próxima semana. El horario de atención será de lunes a viernes, de 16:30 a 18:30 horas. Las sesiones se conciertan de manera personalizada llamando al teléfono 923 12 89 15 o a través del correo centrodeescucha@diocesisdesalamanca.com.
Asimismo, quienes deseen conocer las instalaciones o recibir información sobre el servicio pueden acercarse en ese mismo horario, a partir del 2 de marzo.
Firma del convenio y jornada de puertas abiertas
El acto concluyó con una acción de gracias del obispo, José Luis Retana, que reiteró su reconocimiento a los voluntarios, a quienes han trabajado en la adecuación del espacio, a la parroquia de la Santísima Trinidad, que cede este espacio, y a Cáritas diocesana y al Centro de Humanización de la Salud San Camilo por su acompañamiento y respaldo en este proceso. Asimismo, animó a parroquias, organismos diocesanos y comunidades a dar a conocer y difundir este servicio, para que llegue a quienes más lo necesiten.
A continuación, se procedió a la firma del convenio de colaboración entre la Diócesis de Salamanca y el Centro de Humanización de la Salud San Camilo. El acuerdo fue suscrito por el vicario general, Tomás Durán, y el director del Centro de Humanización de la Salud, José Carlos Bermejo, formalizando así la incorporación del nuevo centro a la Red de Centros de Escucha San Camilo.
Tras la firma, los asistentes fueron invitados a recorrer las instalaciones. Además, de 12:00 a 14:00 horas, se celebró una jornada de puertas abiertas para que la sociedad salmantina pudiera conocer de cerca este nuevo servicio que la Iglesia de Salamanca ofrece a toda la sociedad, de manera gratuita y abierta a todos.

















