En un mercado laboral en constante transformación, España se enfrenta a un enemigo silencioso pero devastador para su tejido productivo y social: el edadismo laboral. Para poner el punto de mira en este problema, Cruz Roja Española ha elaborado un informe y una encuesta que, bajo el epígrafe de El Edadismo y Yo, arroja luz sobre cómo la fecha de nacimiento se ha convertido en una barrera infranqueable para el talento, afectando tanto a la dignidad de las personas mayores de 45 años como a las oportunidades de las más jóvenes.
Según el análisis realizado sobre cerca de 900 personas participantes del Plan de Empleo de Cruz Roja, el 44% afirma haber sufrido discriminación por razón de edad, una situación que se produce mayoritariamente (en un 84% de los casos reportados) durante los procesos de búsqueda de empleo, impidiendo el acceso al mercado antes siquiera de poder demostrar valía profesional.
En Salamanca, Cruz Roja confirma la tendencia y constata a través de las atenciones en sus itinerarios personalizados de empleo en 2025 que de las personas mayores de 45 años atendidas por la organización en la provincia un 23% recibieron ofertas laborales, la mitad que el 46% de contratos ofertados que registra el grupo de edad de 30 a 45 años. En el caso de las personas jóvenes menores de 30 años, el porcentaje de contratos es del 31%. En cuanto a la incorporación laboral, los menores de 30 años atendidos por el área de Empleo de Cruz Roja en Salamanca tienen el porcentaje más bajo de inserción, con un 40% y por debajo del 51% en mayores de 45 años y lejos del 56% en el grupo de edad de 30 a 45 años.
El informe de Cruz Roja desglosa la incidencia del edadismo por franjas etarias, revelando una asimetría preocupante. Mientras que el 26% de las personas menores de 30 años reporta haber sufrido esta discriminación, el porcentaje se duplica hasta alcanzar el 58% en el caso de las mayores de 45 años. Esta diferencia estadística subraya una realidad estructural: el mercado laboral español penaliza severamente la experiencia, consolidando un sesgo que margina el talento senior en un momento demográfico donde la población activa envejece inevitablemente.
Sin embargo, el documento enfatiza que el edadismo laboral es una vía de doble sentido. Las personas jóvenes también enfrentan prejuicios que las tachan de inexpertas, irresponsables o poco comprometidas. Entre los testimonios recogidos por Cruz Roja, los jóvenes denuncian frases como «los jóvenes no saben trabajar» o «es joven y la va a liar», mientras que las personas mayores de 45 años reciben portazos con sentencias como «con mi edad ya nada», «es demasiado mayor para el puesto» o «no está al día con las nuevas tecnologías».
A la hora de percibir quién es la víctima principal, las visiones difieren. Entre los jóvenes, los hombres tienden a creer que el edadismo les afecta más a ellos (28,6%), vinculándolo a la falta de experiencia, mientras que las mujeres jóvenes señalan con mayor intensidad que el problema es estructural contra los mayores (35,2%). Por su parte, el colectivo senior tiene una visión unánime: tanto hombres como mujeres coinciden en que el golpe más duro lo reciben los mayores de 45 años.
El informe de Cruz Roja no se limita al diagnóstico estadístico, sino que entra de lleno a combatir las creencias erróneas que sustentan estas prácticas. Expertos en psicología laboral y empleabilidad han identificado cuatro grandes estereotipos que operan en los departamentos de Recursos Humanos, de los cuales tres son demostrablemente falsos:
- Bajo rendimiento: Se cree erróneamente que las personas mayores de 45 años son menos productivas. La evidencia empírica no respalda esta afirmación.
- Resistencia al cambio: Existe el mito de la rigidez mental en la madurez. Falso.
- Menor capacidad de aprendizaje: El adagio de «perro viejo no aprende trucos nuevos» es científicamente incorrecto en el entorno laboral.
Paradójicamente, el único estereotipo que la investigación psicológica confirma como cierto es sistemáticamente ignorado por las empresas: los trabajadores mayores tienden a ser más fiables, honestos, leales y comprometidos. Al descartar currículums por la fecha de nacimiento, las compañías están renunciando precisamente a los valores de estabilidad y compromiso que dicen buscar.
Ante esta realidad, Cruz Roja Española, a través de la jornada «Ideando Futuro» y el análisis de expertos, plantea que la edad no debe ser vista como un problema, sino como una oportunidad estratégica. La diversidad generacional en los equipos aumenta la innovación, la resiliencia y la cohesión social.
El informe concluye con una batería de propuestas concretas para transformar el mercado laboral y la sociedad:
- Sensibilización masiva: Campañas que desmonten estereotipos y muestren el valor real de cada etapa vital.
- Políticas inclusivas: Eliminación de los límites de edad en los filtros de las ofertas laborales y promoción de currículums ciegos.
- Mentoría inversa: Programas donde las personas jóvenes enseñen competencias digitales a las mayores, y estas a su vez trasfieran su experiencia y visión estratégica («soft skills»).
- Formación continua (Long-life learning): Herramientas para combatir la obsolescencia percibida y real en todas las edades.
- Revalorización vs. Reinvención: El informe sugiere cambiar el enfoque. A menudo no se trata de que la persona senior deba «reinventarse» desde cero (un mito popular), sino de «revalorizarse»: aprender a traducir su inmensa experiencia al lenguaje actual del mercado y recuperar la autoconfianza perdida.




















1 comentario en «Cruz Roja denuncia el edadismo que sufren los mayores de 45 años en paro»
No buscan trabajadores profesionales. Quieren mano de obra joven barata, que no sepan nada de derechos, preparados para esta era esclavista pluriempleada y polifacética.