Olga, camarera del Nero, fue le encargada de coger la comanda y de servir el café a la mesa donde se sentó el Rey Felipe VI, el presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, y el séquito que los acompañaba, momentos antes de que el italiano acudiera al acto donde era investido Honoris Causa en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca.
Olga reconoce que se puso «nerviosa, pero luego me he tranquilizado porque es muy majo».
Felipe VI pidió en el Nero «un cortado». Al preguntarle si le había dicho si estaba bueno o no, Olga sonríe y dice: «No me ha dicho nada».

Aprovechó el momento y se hizo varias fotografías con el Rey Felipe. Nada más irse, Olga se lo contó a su familia, que le han dicho que «eso es para enmarcar. Cuando mi hija sea mayor, le diré yo serví un cortado al Rey», comenta todavía emocionada.
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