Modas Tricot baja la trapa después de más de medio siglo vistiendo a las salmantinas. No es solo que cierre un negocio, es que se acaba una manera única de trabajar.
Abrió en 1973, cuando Salamanca era casi en blanco y negro, y trajo la modernidad, la experiencia de entrar en un establecimiento donde mimaran a la clienta y supieran ofrecerle lo mejor para sentirse guapa por dentro y por fuera.
Apostaron por la calidad y entendieron que la ropa la viste la mujer, no al revés. Ofreciendo tallas desde la 40 a la 62 a precios muy competitivos.
Echa el cierre una de las clásicas de Salamanca y con ello una manera de entender la venta, la que busca fidelizar a la clienta. Eso solo se consigue desde la profesionalidad del oficio, el que tenían en Tricot.
Desde hace unos años, estos establecimientos de lujo sosegado y que entendía la idiosincrasia de la sociedad salmantina ha ido bajando la trapa.
Por poner tres ejemplos de que se está acabando una era.
Por el mes de noviembre de 2020, después de cinco décadas cerró Senlis. Julio García se dedicó durante medio siglo a entregar lo mejor de su tienda a la clientela, a la de Salamanca y a la que venía de fuera porque aquí, hace 50 años, ellos fueron referente en moda y artesanía del cuero.
Un mes después, en diciembre de 2020 cerró Jacky, en Pollo Martín, una tienda regentada por Emi y Javier, que junto a su hermano Miguel fueron los promotores del Carnaval en el barrio de Los Labradores, además de ofrecer una lencería de calidad.
Dos años más tarde, en septiembre de 2022 cerró Ópalo. La boutique abrió sus puertas en los años ochenta. Ha sido uno de los referentes de moda para mujer de Salamanca. Ubicada en la calle Dimas Madariaga, allí se han vestido de manera elegante y distinguida, con un toque de sofisticación, media Salamanca.

















