La Central Sindical Independiente y de Funcionarios denunció este miércoles la “prevención inexistente, por no decir nula” de incendios forestales por parte de la Junta de Castilla y León, a la que afeó que “no ha aumentado ni una sola persona de la plantilla”, al tiempo que le reclamó “un cambio estructural que todavía no se ha hecho”.
Ical.- sí lo señaló la agente medioambiental y delegada de CSIF, Sara Mateo, durante la concentración protagonizada por el sindicato a las puertas del Centro para la Defensa del Fuego de León, en cuyo interior el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio en funciones, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y el de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, presentaron el operativo de incendios para la temporada de riesgo alto.
“Suárez-Quiñones ha venido a presentar con orgullo un operativo y unos medios donde, a pesar de haberse invertido diez millones de euros más, la prevención ha sido inexistente, por no decir nula”, criticó la agente, quien aseguró que en dicho operativo “no se ha aumentado ni una sola persona de la plantilla” y en la que “la falta de personal que se vio en los incendios de 2025 no ha cambiado”.
A ello añadió que en la provincia de León, donde el año pasado ardieron más de 112.000 hectáreas, a día de hoy “no hay bulldozer, solo hay dos helicópteros operativo de los cuatro que deberían estarlo y las cuadrillas de tierra no van a acudir a incendios este verano porque las empresas no quieren afrontar los cambios de los Epis”.
Por ello y, tras lo que ocurrió el año pasado, Sara Mateo reclamó “un cambio estructural” que la Junta “no ha hecho”, sino que “sigue cometiendo una y otra vez los mismos errores”. “Como este año vuelvan a pasar las catástrofes y las desgracias del año pasado, no sé ya qué vamos a hacer”, advirtió.
Por su parte, el técnico de incendios y presidente de la administración general de CSIF, Agustín Argulo, señaló que “otras de las cuestiones incumplidas por parte del Gobierno autonómico” es que “hay unos 3.000 profesionales siguen sin estar reconocidos como bomberos forestales”.
“No es normal que el consejero negligente, el consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones, siga presentando este esta campaña de incendios, sino que debería haber un nuevo consejero que presentara la nueva campaña de incendios se ponga a trabajar, que es lo que necesita el operativo para que no vuelva a suceder lo mismo que sucedió el año pasado”, finalizó Argulo, al tiempo no contempló la posibilidad de que Suárez-Quiñones pueda volver a estar al frente de Medio Ambiente, “cuando sigue poniendo en riesgo a la población de Castilla y León”.
El operativo de la Junta de Castilla y León contra los incendios forestales para este verano en la Comunidad contará con un operativo compuesto por un total de 5.075 profesionales forestales, 355 más que el año pasado “en cumplimiento de los compromisos adquiridos por Alfonso Fernández Mañueco tras los grandes incendios de 2025”, para la que se destinan unos 160 millones de euros, frente a los 100 del pasado año, con el objetivo de alcanzar los 200 millones en el año 2028.
Todos ellos trabajarán en una campaña en la que el estado de combustible vivo “está en la media”, mientras que el combustible muerto fino y medio “está disponible para ir secándose” y, por tanto, “poder ser susceptible de un incendio”, de forma que lo que ocurrirá “dependerá de las circunstancias en las que se coloque la meteorología y las circunstancias naturales”.
No obstante, lo que ocurra se enfrentará con un operativo que “mejora de forma sustancial en eficacia y capacidad” y que está “preparado de forma extraordinaria para los incendios ordinarios”, pero también para “tener mayor capacidad de respuesta a los incendios catastróficos de sexta generación”.
Así lo explicó este miércoles el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio en funciones, Juan Carlos Suárez-Quiñones, durante la presentación del operativo celebrada hoy el Centro para la Defensa contra el Fuego de León, donde recordó que la Comunidad se encuentra desde el 27 de mayo en época de peligro medio, mientras que el próximo viernes, 12 de junio, pasará a un riesgo alto que, inicialmente, se extenderá hasta el 12 de octubre.
A esta época de riesgo medio y la posterior de riesgo alto se llega, tal y como expuso el consejero, tras unos primeros cinco meses del año en los que se registraron un total de 633 incendios, sobre una media de 516 en el último decenio, de forma que “hubo más incendios este año que en la media del último decenio decenio”, mientras que hubo 526 conatos, es decir, un 83 por ciento, lo que supuso “un récord en los incendios que solo quedan en una hectárea gracias a la rápida intervención del operativo”. Estas cifras se traducen en “menos hectáreas forestales quemadas”, con 1.827, frente a la media de 2.753 y 201 hectáreas de arbolado sobre una media de 396.
No obstante, puntualizó que más del 90 por ciento de los incendios son por intervención humana, “bien de forma intencionado o bien por descuido o imprudencia”, por lo que “se puede recudir número de incendios cumpliendo las normas, siendo prudente y guardando precaución y seguridad”.




















