Charo Alonso es ya una habitual del Casino Obrero y del Centro de Estudios Bejaranos. La ciudad textil ha sido testigo de la presentació deTiempo de sementera con Carmen Borrego ,la conferencia de 2025 sobre Carmen Martín Gaite y ahora El burdel de Alejandría.
En esta ocasión, la encargada de presentar a Charo Alonso fue Carmen Cascón Matas que aceptó el reto de darle pie a que Charo Alonso hablara de la historia de Elena y Jaime, protagonistas de El burdel de Alejandría, de esa pareja desigual, de esa esposa joven arrastrada por un marido ambicioso por el éxito en una carrera profesional desenfrenada, del regreso a Salamanca que les atrae como un imán, la familia del marido de manteles de hilo y cristalería fina y la suya de ella de hules y vajillas de ámbar, de esa advenediza de Elena que nunca encontró su sitio en la familia política, esa chica alta y desgarbada refugiada entre libros, aislada del mundo entre la literatura.

Con Salamanca siempre como fondo, la escritora salmantina repasa sus lazos con Béjar, cuando venía con su padre a reparar máquinas de coser de Vértex y ella hacía de improvisada secretaria. Y lanza la pregunta que siempre tiene en los labios en cuanto pisa esta ciudad: qué misterio tendrán las aguas del río Cuerpo de Hombre para que hayan nacido tantos escritores y artistas.
Durante la presentación de El burdel de Alejandría se recordó a Yolanda Izard, Marcelo Matas, Bea Alcaná, Luis Felipe Comendador, Antonio Gutiérrez Turrión. Sin olvidar a Tomás García Merino, José Antonio Sánchez Paso, Mercedes Riba, entre otros.

