La Plaza Mayor acogió la ceremonia de entrega de las Medallas de Oro de Salamanca 2026, que este año se otorgaron al Colegio de la Abogacía de Salamanca, Araceli Mangas y Juan Jesús Cruz.
El acto se ha celebrado por primera vez en la Plaza Mayor en el marco de las fiestas de San Juan de Sahagún, ha estado presentado por la periodista Elena Salamanca y ha contado con las actuaciones de la compañía Alejandro Lara Dance Project, Cristina Len y la Tuna Universitaria de Salamanca.
García Carbaya parafraseó a León XIV y mencionó el V Centenario de la Escuela de Salamanca: “Han pasado cinco siglos desde que esta tierra contribuyó a iluminar el mundo con una idea que jamás perderá su vigencia: que la dignidad de las personas debe estar por encima de la fuerza y de la arbitrariedad”.
El alcalde señaló que los galardonados representan trayectorias “muy diferentes”, pero con un “denominador común”: “la excelencia puesta al servicio de los demás. La excelencia que protege, cura, enseña, guía y mejora la convivencia y por ende nuestra sociedad”.
García Carbayo ensalzó la labor del Colegio de la Abogacía de Salamanca que cumple 250 años formando parte de la “historia civil, jurídica e institucional” de la ciudad. Se ha detenido especialmente en la labor que realiza el Turno de Oficio y la Asistencia Letrada al Detenido, que en Salamanca gestiona cada año más de 7.000 asuntos. “Detrás de esa cifra hay nombres, familias, problemas reales y situaciones muchas veces difíciles: asuntos penales, civiles, de familia, laborales, de menores, de extranjería, de asilo, de violencia doméstica o penitenciarios”, ha señalado.

El alcalde capitalino valoró la capacidad de adaptarse a los nuevos tiempos del Colegio y ha aplaudido su “voz propia, sensata, rigurosa e independiente del poder político” que prioriza el interés ciudadano, la Justicia y el Estado de Derecho.
De Araceli Mangas destacó, no solo su currículum “brillantísimo” sino que ha ayudado a generaciones de juristas “a comprender mejor Europa, las instituciones, los tratados, los derechos y las reglas que hacen posible la convivencia de realidades y personas tan diversas”. También ha destacado que haya llevado el nombre de Salamanca “a los grandes debates jurídicos internacionales”.
“Cinco siglos después de que Francisco de Vitoria y otros grandes maestros abrieran caminos decisivos para el Derecho Internacional, Araceli mantiene vivo ese espíritu de que Salamanca sea un faro de conocimiento. Aquel pensamiento fue la expresión de una ciudad capaz de situar la razón, la dignidad humana y la justicia en el centro de los debates de su tiempo”, afirmó García Carbayo.
El alcalde agradeció a Mangas que recuerde a la humanidad que el mundo se ha de regir por reglas “ciertas y justas” no por la “arrogancia, el autoritarismo, la frivolidad o directamente la estupidez de algunos gobernantes sin formación ni escrúpulos, vergüenza o decencia”.
Por último, García Carbayo ensalzó la “impronta indeleble” que Juan Jesús Cruz ha dejado en la sociedad salmantina. “El doctor Cruz impulsó en Salamanca una unidad pionera de Oncología Médica que terminó convirtiéndose en un servicio de referencia, pero lo más importante fue consolidar una manera de entender la medicina: rigurosa en el conocimiento, exigente en la investigación, avanzada en los tratamientos y profundamente humana en la relación con el paciente”, ha señalado.
El alcalde ha aprovechado para mostrar el orgullo que tiene Salamanca hacia su Hospital y la valía de sus profesionales. Una excelencia sanitaria en la que Juan Jesús Cruz “ocupa un lugar muy destacado”, fiel reflejo de esa Salamanca que “apuesta por la ciencia, por la investigación, por la biotecnología, por la salud y por el talento como motores de futuro”.

Miguel del Castillo, decano del Colegio de la Abogacía de Salamanca
El decano del Colegio de la Abogacía de Salamanca, Miguel del Castillo, ha agradecido en su discurso a una ciudad que sabe valorar no solamente la historia de esta institución, sino también “el trabajo silencioso, constante y muchas veces invisible de quienes trabajan para que los derechos de los ciudadanos no sean una promesa vacía, sino una realidad efectiva para todos”.
Del Castillo ha recalcado la función social de la abogacía, que “protege a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad. Acompaña a quienes no saben a dónde acudir. Escucha a quienes llegan con miedo, con incertidumbre, con pérdida o dolor. Y convierte en defensa jurídica lo que, para muchas personas, es simplemente una necesidad vital”. El decano cree que la abogacía ha sabido dar la talla “cuando un ciudadano no ha dispuesto de los medios económicos suficientes para defenderse por sí mismo”.
También ha reconocido la implicación del Ayuntamiento de Salamanca en la puesta en marcha junto al Colegio de un convenio para la atención y el asesoramiento jurídico a personas mayores que ha demostrado ser “de gran interés” y “absolutamente necesario”.

Araceli Mangas
La académica de Número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid, Araceli Mangas, ha ensalzado en su discurso el legado de Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca y ha insistido en la plena vigencia de sus postulados. “Vitoria condenó siempre el uso de la fuerza, la agresión. No admitió la guerra por la diversidad de religiones, tampoco para la ampliación del territorio, como pretenden hoy dos grandes potencias en declive”, señaló.
“Vitoria defendió la obligación de proporcionalidad y de limitación de los medios y métodos de combate: enseñaba que en la guerra no se deben causar más daños que los estrictamente necesarios para la reparación del daño causado. En estos recientes años nos han abrumado acciones bélicas absolutamente desproporcionadas. Esos principios defendidos por Vitoria fueron incluidos, por fin, en el siglo XX en los universales Convenios de Ginebra para tiempos de guerra”, apuntó.

Araceli Mangas ha insistido en que, cuando un Estado democrático “infringe normas esenciales del Derecho Internacional, siempre previamente rompe sus normas constitucionales al no respetar los contrapesos del control parlamentario y judicial”.
Juan Jesús Cruz
Finalmente, el doctor Juan Jesús Cruz cree que este reconocimiento no es algo a título personal, sino “al esfuerzo de muchísimos profesionales implicados diariamente en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer”. Cruz ha ensalzado el entorno que proporciona esta ciudad: “Salamanca no pone puertas al campo, te integra y te acoge porque a los que hemos nacido en otros lugares nos permite ser unos salmantinos más sin renunciar a nuestras raíces”.

Juan Jesús Cruz ha recordado cómo inició lo que hoy es el Servicio de Oncología Médica de Salamanca “con el esfuerzo y la ayuda de cada una de las personas que se fueron incorporando”.
“El desarrollo de la Oncología no se circunscribe solo a la Oncología Médica, sino también a los servicios quirúrgicos, a la oncología radioterápica, al servicio de hematología, de radiodiagnóstico, de anatomía patológica, etc… todos estaban ya en Salamanca y eso permitió, que surgieran especialidades nuevas como nosotros, la Oncología Médica y que se potenciara las que ya había y empezáramos a hacer una oncología moderna y multidisciplinar”, destacó.




















