El salmantino Miguel Ángel Llamas dimite como coordinador de Podemos Castilla y León debido a que sus “circunstancias personales” no le permiten implicarse como el cargo requiere. “Me gustaría pedir disculpas por mis errores, que han sido muchos”, dijo en su mensaje publicado en la red social X (antes Twitter).
Llamas, que sucedió a Pablo Fernández al frente de la formación ‘morada’ en la Comunidad en junio de 2025, explicó que deja el puesto con “pesar”, pero también con la “tranquilidad” de saber que el partido cuenta con personas “maravillosas y muy capacitadas” para afrontar los retos que tenemos por delante.
“Aunque estamos atravesando una etapa difícil, Podemos es una herramienta imprescindible para avanzar en derechos y justicia social”, afirmó. No obstante, apuntó que seguirá a disposición del partido y de los movimientos sociales para ayudar en lo que pueda, aunque ya no esté al frente del partido en la Comunidad.
“Estoy muy agradecido a la militancia, a las personas con las que he compartido el Consejo de Coordinación de Podemos Castilla y León y también, a nuestra secretaria general, Ione Belarra, por el apoyo que he recibido durante este tiempo. Es un orgullo ser de Podemos”, afirmó Llamas, que fue candidato a la Presidencia de la Junta en las pasadas elecciones autonómicas del 15 de marzo, si bien no logró representación en las Cortes.
El partido, según fuentes de la dirección nacional, quedará a partir de ahora en manos de una gestora que tomará las riendas hasta que se celebre un proceso de primarias para elegir al nuevo líder en Castilla y León. Posteriormente, se celebrará una asamblea ciudadana, equivalente a un congreso orgánico, que conformará la nueva estructura territorial.
Podemos, que en 2015 entró en las Cortes con diez procuradores y 165.475 votos (12,14 por ciento), obtuvo en los últimos comicios 9.597 sufragios, un 0,76 por ciento, frente a los 62.138 que consiguió en 2022 cuando concurrió en alianza con Izquierda Unida y un parlamentario -Pablo Fernández-.
El declive electoral de los ‘morados’ se oficializó en 2019, cuando pasaron de ser la tercera fuerza política de la Comunidad a la quinta, puesto que lograron 68.787 votos, un 4,99 por ciento y dos procuradores. En 2022, sacaron 62.138 votos, un 5,1 por ciento, y un parlamentario, tras ser el cuarto partido con más respaldo en las urnas, si bien en marzo pasaron al octavo lugar, con sus 9.597 votos