Mette-Marit de Noruega supera un trasplante de pulmón

El cinco de junio entró en una lista de espera y ya está operada

Mette Marit en una imagen oficial de la casa real noruega.
Mette Marit en una imagen oficial de la casa real noruega.

La princesa heredera Mette-Marit de Noruega se recupera favorablemente tras recibir un nuevo pulmón en Oslo, una intervención clave para frenar el avance de su enfermedad. Sin embargo, el alivio médico de la Casa Real coincide con un duro varapalo judicial: el tribunal ha condenado a su hijo mayor, Marius Borg, a cuatro años de prisión por múltiples delitos, entre ellos dos cargos por violación.

La intervención médica y el proceso de recuperación

El equipo especialista del Hospital Universitario Rikshospitalet completó la compleja cirugía sin complicaciones. Según detalló el jefe del Departamento de Neumología de la institución, el procedimiento médico resultó un éxito, aunque advirtió que la princesa necesitará permanecer ingresada durante varias semanas, como es habitual en pacientes que reciben este tipo de órganos.

A través de un comunicado oficial, la Casa Real noruega transmitió el profundo agradecimiento de los príncipes herederos por la avalancha de mensajes de apoyo y cariño que han recibido durante estos días críticos. Este desenlace médico pone fin a meses de incertidumbre: el pasado 5 de junio, la institución monárquica anunció que la fibrosis pulmonar crónica que Mette-Marit padece desde 2018 había empeorado drásticamente, motivo por el cual los médicos la incluyeron de urgencia en la lista de trasplantes.

El hijo delincuente

Mientras la futura reina de Noruega afronta su recuperación en el hospital, la familia hace frente a la resolución legal del caso que envuelve a Marius Borg. Los magistrados de la sala 250 del Tribunal de Distrito de Oslo dictaron una pena de cuatro años de cárcel para el joven de 29 años, quien siguió la lectura del veredicto a través de una videoconferencia.

La Fiscalía exigía inicialmente una condena de siete años y siete meses por abusar de mujeres mientras dormían (con las que previamente había mantenido relaciones consentidas). Aunque los tres jueces absolvieron al acusado de dos de esos cargos específicos de violación, lo declararon culpable de una extensa y grave lista de delitos que configuran su condena final: dos delitos consumados de violación, otro de conducta sexual vejatoria, agresiones y amenazas reiteradas, infracción grave de la legislación sobre narcóticos, delitos de daños materiales y alteración del orden público y delitos contra la seguridad vial.