A un día de la celebración del Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, la Asociación Proyecto Hombre ha presentado este jueves el Informe del Observatorio Proyecto Hombre 2025, elaborado a partir del análisis de 4.396 personas atendidas en las 28 fundaciones que conforman la Asociación Proyecto Hombre. El estudio confirma una creciente complejidad en las adicciones y pone de relieve la necesidad de reforzar una atención integral que combine salud mental, inclusión social, prevención y tratamiento.
Manuel Muiños, presidente de la Asociación Proyecto Hombre y presidente de Proyecto Hombre Salamanca, hizo un llamamiento a romper el estigma que todavía rodea a las adicciones y recordó que cualquier persona puede verse afectada. Asimismo, señaló que "las adicciones ya no pueden abordarse únicamente desde el consumo de sustancias. Confluyen factores relacionados con la salud mental, la vulnerabilidad social, el empleo o la familia, lo que exige respuestas integrales y coordinadas". También destacó que, en el caso del alcohol, transcurren de media cerca de 20 años entre el inicio del consumo problemático y la búsqueda de ayuda profesional, una demora que pone de manifiesto la importancia de la prevención, la detección precoz y el acceso temprano a los recursos especializados.
En la presentación participaron también Elena Presencio, directora general de la Asociación Proyecto Hombre; Marta González, presidenta de la Comisión Nacional de Evaluación; y Paula Quintana, miembro de dicha comisión, quienes analizaron la evolución del perfil de las personas atendidas y los principales retos que afronta la atención a las adicciones en España.
La realidad en Salamanca
Las conclusiones del Observatorio encuentran un claro reflejo en la realidad de Proyecto Hombre Salamanca, gestionado por la Fundación Alcándara. Entre las personas que acceden a tratamiento, la cocaína constituye el principal motivo de intervención (40,3 %), seguida del alcohol (23,4 %), de los casos en los que ambas sustancias aparecen conjuntamente (18,5 %) y del cannabis (11,3 %). Estos datos confirman que la cocaína y el alcohol continúan concentrando la mayor parte de la demanda asistencial de la entidad.
A esta realidad se suma una creciente complejidad en los procesos terapéuticos. En torno al 10 % de las personas que acceden a tratamiento presenta además conductas problemáticas relacionadas con el juego asociadas al consumo de sustancias. Esto pone de manifiesto que, en muchos casos, las adicciones no se presentan de forma aislada, sino que confluyen diferentes conductas adictivas junto a problemas de salud mental, dificultades familiares o situaciones de vulnerabilidad social, lo que hace necesario un abordaje integral.
La provincia de Salamanca presenta además unas características que condicionan la atención a las personas con problemas de adicción. La dispersión geográfica, el envejecimiento de la población y la existencia de numerosos municipios rurales dificultan el acceso a recursos especializados, por lo que Proyecto Hombre Salamanca mantiene un modelo de intervención que combina prevención, atención terapéutica, apoyo a las familias, inserción sociolaboral e intervención específica en el medio rural para garantizar que la atención llegue a toda la provincia.