Faltaban unos minutos para las 12.30 horas cuando la tranquilidad de los aledaños del parque de Garrido se vio interrumpida por la presencia de los Bomberos, Policía Nacional, Local y una ambulancia.
Los bomberos desplegaron la escalera y accedieron a uno de los últimos pisos por el exterior para acceder al interior del inmueble.
Afortunadamente, solo tuvieron que abrir la puerta.



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