El incendio forestal de Burgohondo (Ávila) calcinó ya alrededor de 50.000 hectáreas, según informó la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, quien aseguró que se trata del "mayor incendio forestal de la historia reciente en nuestro país". La cifra se conoce en una jornada marcada por una evolución desigual del incendio: tras una mañana en la que el operativo logró avanzar gracias a unas condiciones meteorológicas más favorables, el viento volvió a reactivar con fuerza varios frentes durante la tarde, especialmente en las zonas de Casillas y Mijares, donde se concentró el mayor esfuerzo de extinción.
La Junta de Castilla y León mantiene movilizado un amplio dispositivo del operativo Infocal, integrado este domingo por 109 medios y 560 profesionales. El despliegue incluye 95 medios terrestres y 14 aéreos, entre ellos 16 cuadrillas terrestres, 12 helitransportadas, 23 autobombas y siete bulldóceres, reforzados por efectivos del Miteco y por convoyes llegados desde Galicia, Madrid, Extremadura, Murcia, Asturias, Andalucía y Portugal, como recoge Ical.
Las primeras horas del día habían permitido albergar cierto optimismo. El delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, explicó que el incendio vivió la primera noche con condiciones meteorológicas favorables, lo que permitió realizar "importantes labores de extinción" con medios terrestres y facilitó el trabajo de los medios aéreos desde primera hora. Además, el director técnico de extinción, Pablo Montejo, aseguró que el viento ofrecía "un pequeño respiro para poder trabajar en varios frentes" y confiaba en aprovechar una "pequeña oportunidad" para consolidar líneas de control.
Sin embargo, el escenario cambió con el avance de la jornada. Como ya había ocurrido en días anteriores, el incremento del viento durante las horas centrales provocó una nueva reactivación del incendio, obligando a redoblar los esfuerzos del operativo en Casillas y Mijares, dos de los puntos más comprometidos del perímetro.
El operativo continúa priorizando la protección de la población, con 16 municipios evacuados, donde residen en torno a 40.000 personas, y otros tres confinados (Navaluenga, El Tiemblo y Cebreros), con alrededor de 8.000 vecinos.
Recuperación y ayudas
Mientras prosiguen las labores de extinción, las distintas administraciones ya preparan la fase de recuperación. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que el próximo martes el Consejo de Ministros aprobará el real decreto para declarar la provincia de Ávila zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil, lo que permitirá activar ayudas para los damnificados.
Por su parte, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, anunció que el Ejecutivo autonómico se personará como acusación contra el responsable del incendio, al considerar que el fuego fue provocado por una imprudencia. Asimismo, avanzó que esta misma semana comenzarán las tareas de recuperación con actuaciones dirigidas a la reparación de viviendas e instalaciones, el apoyo a agricultores y ganaderos, la reactivación de la actividad turística y la restauración medioambiental.
En esa misma línea, la consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, confirmó que la Junta llevará el próximo jueves al Consejo de Gobierno un plan de recuperación específico para la zona afectada, que incluirá ayudas para viviendas, explotaciones agrarias y ganaderas, restauración ambiental y otras medidas destinadas a favorecer la recuperación económica y social del Valle del Tiétar. "Ya estamos trabajando en ese plan de recuperación para toda esta zona", aseguró.
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