Nuevo episodio en el culebrón de Mascarillas Béjar

La Audiencia Provincial de Salamanca resolvió “por mutuo disenso” el contrato entre Fibras Textiles Sánchez y Mahupa 1941 S.L. para fabricar mascarillas quirúrgicas durante la pandemia. Se estima parcialmente el recurso de apelación por el que Mahupa requería también a la fábrica textil de Béjar la devolución de parte de la maquinaria utilizada y el material almacenado en las instalaciones de la empresa en la carretera de Valdelacasa, en una de las salidas de Béjar.

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Salamanca, en aviso amarillo y naranja por calor

El calor que ha hecho este lunes por la tarde es solo el aperitivo de lo que llegará, sobre todo, este martes y el miércoles, cuando estaremos en aviso amarillo y naranja, respectivamente por temperaturas excesivamente altas. Ha comenzado una ola de calor a la que la propia Aemet no le ve un final cierto. «La incertidumbre de la evolución atmosférica es alta, por lo que es difícil establecer con certeza el fin del episodio de ola de calor«, señala.

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Un viaje del siglo I al XXI

Peregrinos salmantinos en el Huerto de los Olivos, en Jerusalén.

“El viaje a Jerusalén es distinto. Es más, porque te permite dar un paso para entenderte mejor como persona”. Así resume Francisco -Paco- Pérez, sacerdote que solo este año ha viajado a Tierra Santa en siete ocasiones, su última travesía, en la que guió por los lugares santos al grupo de peregrinos salmantinos, entre los que se encontraban miembros de la Hermandad Franciscana y simpatizantes.

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El ‘oasis’ salmantino

David Arranz ICAL. Azud de Riolobos

Cuando la caída del sol atenúa levemente el rigor estival, la calma se abre paso en la estepa salmantina de la Tierra de Peñaranda. El soplido del viento, dominante en dirección sudeste, y la concatenación melódica de trinos, graznidos, gorjeos y otros cantos alados ambienta al atardecer el entorno natural del Azud de Riolobos, un humedal artificial construido allá por el ocaso del anterior milenio para el abastecimiento de la zona regable de la Armuña. Sus 387 hectáreas, tras verse inundadas unas 250 entre sendos diques de hormigón, fueron pronto colonizadas, cual oasis en medio del desierto, por miles de aves que encontraron un apacible remanso donde pasar la invernada, y también donde descansar las alas durante los pasos migratorios en otoño y primavera.

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