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“La anorexia y la bulimia son una epidemia que afecta cada vez a más personas”

Los trastornos alimenticios son una enfermedad que afecta cada vez a más personas. Isabel Domínguez Toranzo es la directora de la Unidad Salmantina de Trastornos Alimenticios y da claves para detectar, afrontar, analizar y curar la enfermedad.

Hay muchas personas que pagan sus miedos e inseguridades con algo tan fundamental para vivir como la comida. Y surgen las enfermedades de trastornos de la alimentación.

La anorexia, la vigorexia y la bulimia no son sólo enfermedades de mujeres, cada vez más afectan a los hombres. El porcentaje es de 8 mujeres por dos hombres.

Isabel, ¿los trastornos de la alimentación son una epidemia?

Sí, la anorexia, la bulimia y la vigorexia es una epidemia que cada vez afecta a más y más personas. No nos damos cuenta que mueren muchas personas debido a los trastornos de alimentación y cada vez más. Además es una epidemia que sólo se da en los países desarrollados. Es una enfermedad que ha ido creciendo y seguirá creciendo. La sociedad impone unos cánones determinados. A las mujeres se les exige estar perfectas en todos los órdenes de la vida, se nos exige una responsabilidad inmensa y eso hace que la personalidad se tambalee.

¿Cómo le afecta al cuerpo la anorexia, la bulimia, la vigorexia?

Tiene repercusiones muy serias. En la anorexia la bajada de peso contribuye a tener calambres, a la pérdida de la menstruación o a tener taquicardias. La bulimia les produce úlceras esofágicas, caída de dientes y sobre todo la deshidratación, el equilibrio de los líquidos en el cuerpo se pierde. En la vigorexia, al alimentarse fundamentalmente con proteínas y muy poco del resto de la gama de alimentos, lo que se suele resentir son los riñones.

Una dieta sana y equilibrada, a veces, es la mejor cura en los trastornos de alimentación.
Una dieta sana y equilibrada, a veces, es la mejor cura en los trastornos de alimentación.

Las personas que padecen enfermedades de trastornos alimenticios a veces tienen una mirada muy triste…

Es porque estas enfermedades están asociadas a trastornos depresivos, pero por la propia desnutrición. En muchos casos, cuando introducimos una alimentación sana, ese estado de depresión suele remitir. Hay veces que requiere un poco de medicación, pero otras muchas con una nutrición sana es suficiente.

¿Cuáles son los primeros indicios que hacen saltar las alarmas en las familias?

Creo que el aislamiento. Toda su vida se orienta a no comer, a hacer ejercicio y suelen hacerlo cuando no los ven, por eso pierden el contacto con la familia, los amigos,… Su único pensamiento es la comida y el ejercicio. El trastorno alimenticio va más allá de que la persona coma o no coma, haga más ejercicio o menos, esto es la punta del iceberg. Detrás de ese comportamiento subyacen otros problemas que hay que tratar. Una niña que llega a nosotros muy delgada, tratamos el trastorno alimenticio y analizamos los problemas que le han llevado hasta aquí.

El trastorno de alimentación es una enfermedad que afecta más a mujeres que a hombres, pero cada vez son más los hombres que la padecen.
El trastorno de alimentación es una enfermedad que afecta más a mujeres que a hombres, pero cada vez son más los hombres que la padecen.

¿Qué lo puede motivar? ¿Una familia desestructurada, miedo en el colegio, malos tratos…?

Ellas y ellos creen que así van a solucionar sus problemas. Todas sus inseguridades, miedos y angustias los canalizan a través de la comida. No hay canón o un modelo de enfermo. Antes decían que se daban estos casos en familias con un alto poder adquisitivo, pero hoy día se da en todo tipo de familia. Es una enfermedad muy democrática. Bien es cierto que también se da en familias desestructuradas, en malos tratos, en abusos, pero este tipo de enfermedad se da en cualquier familia, incluso un hermano lo padece y otro no.

¿Con qué edad comienzan a tener estos trastornos alimenticios?

Pueden comenzar con niñas de 10 ú 11 años. Incluso ante de que se desarrollen. Cuando se manifiesta la enfermedad suelen tener entre 19 y 25 años, pero llevan muchos años padeciéndola. Es muy raro que tengamos pacientes que están empezando a sufrir el trastorno alimenticio. Las anoréxicas, al tener esa pérdida tan grande de peso, puede que vengan antes, pero las bulímicas tardan años antes de que den el paso para tratarse. Es más, suelen ser ellas las que pidan que les ayuden, porque llevan tantos años con ese descontrol de vida que no pueden hacerlo solas.

Una vez que se detecta el problema, ¿qué hay que hacer?

Ponerse en manos de especialistas en este tipo de enfermedades. Un médico de familia, si no tiene conocimientos sobre este tipo de trastornos alimenticios, tratará el problema médico. Es decir, el dolor estómago, la digestión pesada. Es más, aunque haga una analítica, ésta puede estar bien. Los padres si que ven un comportamiento diferente, como puede ser el estar sola, el esconderse a la hora de comer, poner excusas como: ‘No tengo hambre o ya he comido’. No le apetece arreglarse o salir con las amigas.

¿Qué tratamiento hay que seguir?

Nosotros trabajamos con los tres parámetros que tiene la enfermedad. Una es la médica, porque hay un deterioro físico; otra es la parte psicología, en la que más incidimos que hay que modificar el pensamiento y la conducta y por último, la nutrición. Estas tres ramas tienen que ir a la vez, en el momento que falla una, el tratamiento se va a pique. Se necesita el apoyo de la familia, de los amigos, del colegio, de las parejas,… porque aquí se trabaja, pero luego tienen que haber una continuidad en el seno familiar y social, porque tienen que volver a integrarse en la vida cotidiana.

¿Las internan?

Hay casos que los que sí se requiere. Por ejemplo cuando vomita mucho, si no hay gran apoyo de la familia, si están excesivamente delgadas, pero normalmente con el Hospital de Día, que funcionamos de 10 a 10, es suficiente.

El aislamiento y la pérdida de amigos pueden ser un indicio para detectar esta enfermedad.
El aislamiento y la pérdida de amigos pueden ser un indicio para detectar esta enfermedad.

¿Qué época del año es más propensa para que se den casos de trastornos alimenticios?

Hay dos momentos en el año que son delicados. Uno entre noviembre y diciembre, por las Navidades, para estas personas es caótico este periodo, porque viven aisladas y en estas fechas las familias se reúnen y hay encuentros, y ellos quieren estar solos. Además, todo el mundo las mira y por otra parte, está la comida, que hay cantidades enormes de comida esos días. La segunda época conflictiva es entre los meses de marzo, abril y mayo, porque se aproximan las vacaciones y las épocas de exámenes que le producen mucha angustia y canalizan ese malestar a través de lo que ellas controlan que es la comida y el ejercicio. Para ellas, eso es tener el control de sus vidas, cuando lo que tienen es un grandísimo descontrol.

¿Cómo son las recaídas?

Las recaídas son parecidas a los inicios. Una vez que vuelven a una vida más o menos normal, lo que se supone que se ha trabajado puede comenzar a flaquear, y empiezan con que hoy no me apetece comer, hoy quiero salir a correr y ya entran en la espiral.

¿Tiene cura la enfermedad?

Sí, nosotros no compartimos la opinión que dice que es una enfermedad crónica. El trastorno de alimentación se cura, siempre que el tratamiento se lleve de principio a fin. Hay muchas personas que se cansan, hay familias que si ven que su hija o hijo recupera el peso, se relajan y piensan que está curado. Pero si nosotros damos el alta definitiva, al menos en nuestro centro, las recaídas suelen ser muy escasas. El tratamiento suele ser de 14 ó 15 meses, pero es porque nuestro centro tiene infraestructura para solventar cualquier problema que pueda surgir y pueden acudir tanto para un ingreso, como para una consulta.

¿Qué grado de culpa tienen las nuevas tecnologías, redes sociales, foros?

Sería exagerado hablar de culpabilidad, aunque son un buen caldo de cultivo, pero no todo el mundo cae en este problema. Creo que hay que valorar más la parte genética y de personalidad del enfermo. Casi todas las personas que padecen trastornos de alimentación son muy vulnerables, muy inseguras y aparentemente, se comen el mundo. Si a esos rasgos de personalidad, le añadimos que hay familia que si ven a una niña un poco gordita ya le insinúan que tiene que ponerse a dieta, tenemos un problema serio.

¿Continúa siendo una enfermedad de mujeres?

Sí y no. Hay cada vez más chicos, pero suele afectar más a las mujeres. Podemoas hablar de ocho chicas por dos chicos.

[quote_box_center]TRASTORNO ALIMENTARIO

El trastorno de alimentación es psicológico con repercusiones orgánicas serias.

La anorexia hay una pérdida de peso muy rápida, con una restricción de alimentos muy rápida, con un ejercicio compulsivo y muchas veces con vómitos.

La bulimia consiste en una ingesta inmensa de comida en un tiempo muy corto y a escondidas, predominan los atracones. ¿Cómo compensan esa ingesta? Normalmente con las purgas, los laxantes, ejercicio y a veces también llevan algún periodo de restricción de comida.

La vigorexia consiste en muscular más y más, por lo que la alimentación también se trastoca, porque suelen utilizar una alimentación diferente. Suelen comer muchas proteínas que no engordan y hacen muchas horas de gimnasio. “La distorsión está en que no son conscientes de la musculatura que han desarrollado. Igual que un anoréxica no percibe su delgadez, cuanto más y más quieren. Es la eterna insatisfacción que tienen”, explica Isabel Domínguez de Usta.  [/quote_box_center]

 


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Un comentario

  1. Tengo anorexia necesito ayuda , tengo 25 años mido 1.72 y peso 48 kilos , no puedo hablar con nadie , tengo dos hijos . ayudenme

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