Castilla y León

Más de 70 rapaces aparecen muertas por envenenamiento en cotos de la región

13 personas están puestas a diposición judicial por uso de cebos envenenados desde 2015

Más de 70 rapaces aparecen muertas por envenenamiento en cotos de Castilla y León de los últimos 12 meses, más de la mitad milanos, una de ellas en Salamanca, en La Velles 

 

J.L.Robledo/ ICAL. El uso de veneno continúa siendo el principal enemigo de las rapaces amenazadas que anidan en Castilla y León. A pesar de ser una práctica prohibida desde 1982, de constituir un delito tipificado en el Código Penal con hasta dos años de cárcel y de figurar como infracción muy grave en la Ley de Caza de Castilla y León, con sanciones económicas de hasta los 60.000 euros e inhabilitación para el desarrollo de actividades cinegéticas de hasta cinco años, su uso sigue siendo una constante en la Comunidad.

Sólo en los últimos doce meses, según datos de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, han aparecido en la Comunidad más de 70 aves muertas por envenenamiento, de las que casi la mitad son milanos -20 reales y 12 negros-. Dentro de las rapaces, también se encontraron siete aguiluchos laguneros muertos, un águila real, un busardo ratonero y un alimoche. La lista de animales envenenados se completa con quince buitres leonados, cuatro cigüeñas blancas, tres cuervos, dos zorros y un corzo.

ÁVILA 28-09-2013Uso ilegal de veneno en el campo. En la foto, buitres envenenados recogidos por el Seprona.FOTO: CEDIDA (Guardia Civil).

Todas estos animales han aparecido en los términos de Villafrades de Campos, Villavaquerín y Quintanilla del Molar (Valladolid); Vega de Villalobos y Fuentes de Ropel (Zamora); Cardeñosa de Volpejera y Micieces de Ojeda (Palencia); Golmayo y Soria (Soria), Pinarejos (Segovia), La Velles (Salamanca)

El jefe del Servicio de Caza y Pesca de la Junta, Ignacio de la Fuente, reconoce que, «desgraciadamente», el número de aves envenenadas en la Comunidad se mantiene estable en los últimos años, a pesar de las campañas de información y concienciación realizadas. Además, también destacó que detrás de la mayoría de los casos se encuentra el aldicarb y el carbofurano, dos insecticidas cuya comercialización lleva años prohibida años en la Unión Europea y que contienen sustancias altamente tóxicas para aves y mamíferos.

Detenidos por el Seprona

El comandante de la Oficina de Comunicaciones de la Guardia Civil en Castilla y León, Juan Carlos Espinosa, explicó a Ical, que desde el año 2015, han puesto a disposición judicial a 13 personas por uso de cebos envenenados, de las que siete fueron detenidos y seis, investigadas.

El comandante de la Guardia Civil expuso que las tres motivaciones principales para la utilización de cebos envenenados en el campo son acabar con las especies que se comen las plantaciones agrícolas; defender la caza de aves rapaces o zorros; y proteger la cabaña ganadera de lobos o buitres.

Los productos que más utilizan para envenenar los cebos, dijo, son aldicarb y carbofurano, así como el rodenticida anticoagulante bromadiolona. Espinosa comentó que cuando se utilizan estos cebos se provocan intoxicaciones primarias, que son las de los animales que ingieren el veneno, y secundarias, por ese animal puede servir para alimentar a otros, e introduce el mal en la cadena trófica.

Ical / ICAL Una de las dos águilas imperiales halladas envenenadas junto a otras especies en Riocabado y Pozanco (Ávila)

El portavoz del instituto armado recordó que cuando aparece un animales muerto se recoge y se entrega a la guardería para que los centros de recogida de animales (CRAS) realicen un primer análisis; y si hay trazas de veneno se remite a centros oficiales de Madrid, al Laboratorio Forense de Vida Silvestres, que emite un informe, o al de Criminalística de la Guardia Civil. Espinosa explicó, en este contexto, que desde 1998, existe un protocolo denominado  «antídoto» del Seprona con grupos ecologistas, para que se analicen todos los animales que se encuentran por si pudiesen estar afectados por veneno.

Federación de Caza

Desde la Federación de Caza de Castilla y León, su presidente, Santiago Iturmendi, reclamó un endurecimiento de las penas para los condenados por la utilización de cebos envenenados, «ya que estamos ante un auténtico atentado medioambiental». Además, indicó que también es necesario prohibir la venta de ciertos productos, «dado que la mayor parte de las sustancias encontradas en los cadáveres de los animales envenenados se puede adquirir en establecimientos de productos fitosanitarios».

 



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