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El Tiro de la Plaza

El día en que murieron once personas en la Plaza Mayor de Salamanca

La Guerra Civil dejó en Salamanca numerosos hechos que, con el tiempo, van cayendo en el olvido. Uno de ellos es el que se ha pasado a conocer como El Tiro de la Plaza, y que sucedió en la Plaza Mayor de la ciudad charra.

En el año en que se cumplen 85 años del comienzo del conflicto reciente más importante de España, cabe recordar alguno de los sucesos que se produjeron en Salamanca. Algunos de ellos son poco conocidos o van cayendo en el olvido con el paso del tiempo, pero eso no resta importancia al papel que jugaron en la Salamanca de la guerra.

Si bien es cierto que desde el comienzo de la Guerra Civil Salamanca estuvo controlada por las tropas sublevadas, no es menos cierto que, especialmente durante los primeros momentos del conflicto, se produjeron algunas muestras de rechazo a la sublevación por parte de los salmantinos. La primera muestra de la contestación social al movimiento rebelde tuvo lugar la misma mañana en que se declaró el estado de guerra en Salamanca, así como la adhesión de la plaza al levantamiento militar, y se ha dado a conocer como “El Tiro de la Plaza”.

El 19 de julio de 1936 alrededor de las 11 de la mañana entraban en la Plaza Mayor de Salamanca un escuadrón de caballería al mando del capitán José Barros Manzanares, por el arco de la calle Concejo (entonces calle de Pérez Pujol), y un piquete de infantería a las órdenes del teniente Marcelino Velasco Grande por el de la calle Toro (entonces calle del Doctor Riesco).

Acto seguido, los militares tomaron posiciones en una Plaza Mayor abarrotada de gente, puesto que era una hora habitual de paseo y, además, mucha gente había ido a informarse de los acontecimientos que se estaban desarrollando.

Posteriormente, el capitán Barros daba lectura al bando del general Saliquet, dejando constancia de la adhesión de Salamanca a la sublevación y declarando el estado de guerra. Este bando finalizaba con un “Viva España”, que fue ampliamente contestado, tanto por la población como por los militares.

El escuadrón de caballería se dispuso a tomar puestos clave de la ciudad y montar puestos de control, saliendo de la plaza por el arco del Poeta Iglesias.

Por su parte, el piquete de infantería se dirigió hacia el gobierno civil (calle Prior) para ocuparlo, y cuando se encontraba a la altura del café Astoria se escuchó un grito de “Viva la República” y después uno de “Viva la revolución social” seguido de un disparo.

El tiro, que provenía de una pistola de entre la multitud aglomerada en los soportales de la plaza hirió al cabo Julián Riaño Sánchez. Seguidamente, y como respuesta, los militares abrieron fuego contra la población allí presente, resultando muertas cinco personas, cuatro hombres y una niña según el Registro Civil.

Tras el incidente, la gente salió huyendo de la plaza, que en unos instantes quedó vacía. La Cruz Roja pasó a ocuparse de los heridos, pero no pudo evitar que murieran seis personas más a causa de las heridas, elevando la cifra de muertos hasta once.

El Tiro de la Plaza fue uno de los primeros acontecimientos de la Guerra Civil en Salamanca, pero también fue el primero de los actos de violencia que sufrió la población civil salmantina a lo largo de una guerra tan cruenta como la que comenzó hace ahora 85 años.

Las víctimas fueron: Heliodoro Benito López (25 años), Modesto Varas Gabriel (51 años), Abel Sánchez Delgado (24 años), Francisco Coca y Coca (58 años) y la niña Celestina Sierra Polo (14 años), que murieron en el acto. Y Andrés Lorenzo Candelario (43 años), Luciano Sánchez Mateos (25 años), Tomás de las Heras Martín (27 años), Alejandra Mediero Medina (23 años), Feliciano Pérez Diéguez (22 años) y Serapio Escribano Pérez (45 años), que murieron los días siguientes en los hospitales.

Documentación: Crónica del tiro de la Plaza, Severiano Delgado Cruz (2011).

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