fbpx
LocalPortada

«El coronavirus será endémico con una baja incidencia de casos»

Luis Félix Valero Juan, epidemiólogo de la Usal, pronostica la evolución de la pandemia

Luis Félix Valero es Profesor Titular del Área de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, así como Coordinador de Políticas Preventivas y Salud Pública de la USAL. Apuesta por la vacunación como principal mecanismo para combatir la pandemia. Sin embargo, no considera prioritaria la administración de dosis de recuerdo a la población en general.

 

¿Cómo ve usted, como experto en epidemiología, la evolución que está teniendo el coronavirus? ¿Cree que va a seguir habiendo nuevas olas?

La evolución que ha seguido la pandemia ha estado determinada por las medidas de prevención que se han ido adoptando, a medida que se conocían aspectos de la infección/enfermedad y la eficacia de las medidas aplicadas. Estas medidas han ido desde el confinamiento hasta la reducción de las restricciones, gracias a la vacunación de la población y al mantenimiento de las medidas de demostrada eficacia (mascarilla, ventilación e higiene respiratoria).

Habrá periodos con aumento de la incidencia. La aparición de nuevas olas, su intensidad y su duración, irán disminuyendo a medida que las coberturas de vacunación aumenten y siempre dependiendo de factores asociados al virus, como puede ser la aparición de nuevos tipos de cepa, que puedan burlar el efecto de las vacunas disponibles; aspecto posible pero que no ha ocurrido con las variaciones detectadas hasta este momento.

¿Cuánto durará la inmunidad frente a la COVID en las personas que han recibido la pauta de dos dosis de la vacuna?

Las evidencias proporcionadas por las investigaciones realizadas indican que los niveles de anticuerpos neutralizantes disminuyen con el tiempo, manteniéndose con niveles adecuados durante, al menos, 6-8 meses. No obstante, debemos de tener en cuenta que el sistema inmunitario tiene “memoria inmunológica” y recordará al virus como agente extraño respondiendo con la producción de más anticuerpos en caso de ponerse en contacto de nuevo con él.

Matizar, que en la población de edad avanzada y las personas consideradas de muy alto riesgo, la respuesta inmunitaria puede ser de menor intensidad y de menor duración. En estos casos, es necesario administrar dosis de refuerzo (que completen la pauta de vacunación de dos dosis), o dosis de recuerdo (nuevo estímulo inmunitario para aumentar el nivel de anticuerpos).

En este sentido, ¿cree necesaria una tercera dosis de la vacuna para toda la población de cara al invierno?

La administración de una tercera dosis de recuerdo o de refuerzo a la población de edad avanzada o considerada de riesgo está justificada, al igual que se viene realizando con la vacunación frente a otras enfermedades conocidas. En estos momentos, hay que priorizar la administración de una tercera dosis a los grupos de población de riesgo, tal y como hemos comentado. La vacunación generalizada a la población general no es prioritaria.

¿Tenemos que temer especialmente la llegada de la gripe este año? ¿La vacunación frente a la gripe se recomienda?

La vacunación frente a la gripe siempre está recomendada; especialmente en estos momentos, debido a que la infección por el virus gripal y el virus de la COVID-19 puede presentarse de forma simultánea, potenciándose el riesgo de complicaciones en la población infectada, a la vez que reducirá la presión asistencial motivada por el aumento de infecciones respiratorias en épocas de frío. Recomendamos la vacunación frente a la gripe.

¿Cómo valora la evolución de las investigaciones españolas contra la COVID-19? ¿Cree que estará disponible a corto plazo alguna vacuna o medicamento nacional?

El papel de la investigación ha sido fundamental para el control de la pandemia. Grupos de científicos españoles, de todos los campos, han iniciado y participado en ensayos clínicos a nivel nacional y mundial. La comunidad científica se ha volcado en la investigación de la COVID-19 con el fin de conocerla lo más profundamente posible y poder aplicar medidas de prevención y tratamiento eficaces.

A pesar de haber numerosas vacunas contra el coronavirus aprobadas para su uso entre la población, hay pocos medicamentos para tal fin, ¿cree que aparecerán antes los fármacos para combatir la COVID-19? 

La vacunación es la mejor medida de prevención y control de la COVID-19. Las amplias tasas de cobertura alcanzadas en España han demostrado ser eficaces para contener la infección. No obstante, se requiere de medicamentos eficaces y seguros que ayuden a luchar contra la infección. Seguro que dispondremos de medicamentos que mejorarán el pronóstico de los enfermos.

En estos momentos, existe una amplia lista de opciones terapéuticas que están siendo evaluados por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y que podrían ser autorizados para su comercialización si superan los controles de calidad, seguridad y eficacia. Estos fármacos estarían indicados para diferentes grupos de pacientes, etapas de la infección o niveles de gravedad de la enfermedad. Es el caso del fármaco antiviral, molnupiravir, que reduce el riesgo de muerte y hospitalización de los pacientes.

Respecto a la utilización de la mascarilla, ¿cómo valora su uso? ¿Cree que tenemos que seguir llevándola o podemos ir relajando su uso?

El uso de mascarillas es una medida de prevención de procesos respiratorios que no es nueva, aunque no hayamos hecho uso de ellas. Actualmente, el uso de mascarillas sigue siendo obligatorio en lugares cerrados y al aire libre (si no se garantiza la distancia de seguridad de, al menos, 1,5 metros); normas que tenemos que seguir respetando. Esta medida nos permitirá prevenir también otros patógenos respiratorio en los períodos de frío que iniciamos.

¿Estamos acercándonos al final de la pandemia o el coronavirus se convertirá en un virus endémico y tendremos que convivir con él durante más tiempo?

El control de la pandemia dependerá del grado de vacunación. Las evidencias recopiladas en estos meses indican que, en nuestro medio, se conseguirá controlar la infección y pasaremos a un nivel endémico con una baja incidencia de casos.

¿Por qué no sabemos todavía el origen del SARS-CoV-2?

Es un tema que puede entrar en la especulación y la elaboración de todo tipo de teorías, con o sin fundamento científico. En estos momentos, se requiere de nuevos estudios para disponer de evidencias concluyentes sobre el origen del virus SARS-CoV-2. Entre los posibles orígenes, el más probable es la existencia de un huésped con una transmisión zoonótica del virus. La menos probable sería la manipulación del virus.

¿Tendremos que acostumbrarnos a sufrir más pandemias a corto o medio plazo? ¿De qué tipo serían?

La historia de la humanidad refiere grandes pandemias. Son ejemplos, la gripe de 1918, el VIH/sida en 1980, la gripe A de 2009 o la actual COVID-19. La modificación del medio ambiente y la forma de vida de las sociedades actuales propiciarán la aparición de nuevos patógenos para los que, como nos muestra la historia, encontraremos remedios.

¿Qué diferencia esta pandemia de otras que ha sufrido la humanidad?

Sin lugar a ninguna duda, la rapidez con la que hemos podido disponer de vacunas eficaces basadas en evidencias científicas, y la agilidad con la que se han planificado programas de vacunación masiva de la población. Un aspecto negativo, que tenemos que destacar, es que se ha acentuado la brecha social con los países más desfavorecidos y con dificultades para conseguir adecuados niveles de vacunación; países que dependerán de la solidaridad de los denominados países desarrollados.

Noticias relacionadas

Deja una respuesta

Botón volver arriba