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José Luis Retana, nuevo obispo de Salamanca y Ciudad Rodrigo

El abulense ostenta el Obispado de Plasencia desde 2017

El papa Francisco ha nombrado a monseñor José Luis Retana Gozalo obispo de Salamanca y de Ciudad Rodrigo, bajo la fórmula ‘in persona episcopi’, de tal forma que tendrán el mismo obispo pero sin que se modifique la estructura de ninguna de las dos diócesis. Retana es obispo de Plasencia desde 2017

 

ICAL. El nombramiento fue comunicado hoy por  la Nunciatura Apostólica en España a la Conferencia Episcopal Española (CEE). Desde el año 2003, era obispo de Salamanca Carlos López Hernández mientras que Jesús García Burillo era administrador apostólico de Ciudad Rodrigo desde 2019.

Retana nació en Pedro Bernardo (Ávila) en 1953. Ingresó en el seminario menor de Ávila en 1964 para entrar después, en 1968, en el seminario mayor. En 1971, entró en el Teologado que la diócesis de Ávila tiene abierto en Salamanca, para realizar los estudios de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca (1971-1976). Posteriormente, marchó a Friburgo (Suiza) para ampliar sus estudios de licenciatura (1976-1978). En 1979, obtuvo la licenciatura en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 29 de septiembre de 1979.

Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la Diócesis de Ávila. En marzo de 2017, se hizo público su nombramiento como obispo de Plasencia. Recibió la ordenación episcopal el 24 de junio del mismo año. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura.

Un pastor bueno

Retama dirigió este lunes una carta a modo de saludo a los miembros de las diócesis de Ciudad Rodrigo y Salamanca con la petición de oración por su persona en el desempeño de sus nuevas funciones y para que “sepa ser un pastor bueno según el corazón de Cristo”. A cambio, prometió en la misiva empeñar todas sus energías en una tarea que, según matizó, “no es fácil”.

Además, en declaraciones a Diario de Ávila, el nuevo prelado salmantino reconoció que acoge este nombramiento con un doble sentimiento. “Por una parte, hay una punzada de dolor, la verdad. Esta gente me ha acogido muy bien y me quiere. Tiene afecto por mí. Cuando has hecho una opción así ya no te perteneces y por tanto debes ir a trabajar donde te mandan. Por otra parte, estoy contento porque conozco Salamanca y Ciudad Rodrigo. En esta última ciudad he tenido a dos seminaristas cuando estaban en el Teologado de Ávila”, comentó Retama, en referencia a que fue rector del Seminario abulense, que se encuentra en Salamanca. “Allí he pasado muchos años. No he trabajado toda la ciudad, pero todo lo que es la parte más céntrica lo conozco bien. Me encontraré bastante en casa”, valoró.

En cuanto al balance de su paso por la sede de la diócesis de Plasencia, donde ha permanecido durante cuatro años y medio, señaló el nuevo prelado salmantino que ha sido un periodo corto y positivo. “De los cuatro años y medio, año y medio hemos estado en pandemia”, reconoció, mientras enumeraba todas los logros realizados durante este tiempo. Así, habló en primer lugar de la visita pastoral, que según dijo “se ha hecho bastante” y también se refirió al trabajo en el diaconado permanente, la muestra de las Edades del Hombre, que Plasencia acogerá en 2022, y el Seminario en Familia. “La Diócesis se queda con el dolor de que es muy poco tiempo y no da tiempo a concluir los proyectos. Esto cuesta”, lamentó.

De igual modo, el nuevo prelado afronta con incertidumbre su nuevo cargo en las dos diócesis salmantinas. “No lo sé. Tendré que estudiarlo. Es una doble tarea, pero hay una doble diócesis y por tanto una doble estructura con las vicarías y las delegaciones. Estaré ayudado. Tendré que ver cómo se distribuye el tiempo. Me iré pronto a ver a los colegios de consultores de una diócesis y de otra e iremos poniendo las cosas en claro prontamente. Además, realizaré la vista ‘ad limina’ a Roma de Ciudad Rodrigo y Salamanca. Me llevará algún tiempo ponerme al día, pero voy a dedicar energía a esta nueva tarea”, prometió.

Renuncia por edad

Por su parte, el obispo saliente en la Diócesis de Salamanca, Carlos López Hernández, emitió un comunicado en el que reconocía que la Santa Sede aceptó su renuncia al cargo por razones de edad. Haciendo balance, López recordó que, desde 2014, la comunidad que abandona ha vivido “la gozosa experiencia sinodal de la Asamblea Diocesana y de la aplicación de sus orientaciones para la renovación espiritual, apostólica y de organización pastoral”.

De cara al futuro, se mostró esperanzado en que la renovación continúe. “Ahora estamos suplicando con esperanza la gracia de seguir renovando nuestra identidad sinodal en la comunión, la participación y la misión, a las que el papa Francisco nos ha llamado, con motivo de la preparación del sínodo de los obispos. En este propicio clima de comunión con el pastor de la Iglesia universal y con las restantes iglesias diocesanas, reafirmamos nuestra fe en el misterio de nuestra comunidad diocesana”, escribió.

En cualquier caso, Carlos López asumió que vive este cambio como “un momento de gracia y de continuidad en la sucesión apostólica” e invitó a los creyentes a renovar “su identificación con Cristo y con su misión, en la escucha personal y comunitaria del Espíritu Santo, en el Evangelio y la Eucaristía”.

Carlos López Hernández nació en Papatrigo (Ávila) en 1945. Es diplomado en Liturgia por el Instituto Superior de Pastoral (1970). Es licenciado en Teología (1974) y doctor en Derecho Canónico (1982) por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 5 de septiembre de 1970. En enero de 2003, fue nombrado obispo de Salamanca. Es vice Gran Canciller de la Universidad Pontificia de Salamanca desde 2015.

Afecto y lealtad

Finalmente, el administrador apostólico de la diócesis de Ciudad Rodrigo, Jesús García Burillo, compareció este mediodía en Miróbriga para reclamar que el nuevo obispo sea acogido con “afecto y lealtad” desde el primer momento, tras unos meses de incertidumbre en torno a la diócesis civitatense, con manifestaciones sociales varias apelando a la Santa Sede para que, por din, fijara un nombramiento.

Así, Burillo explicó que Retama, como obispo de ambas comunidades, “administrará su tiempo en la atención a cada una de las diócesis de la mejor manera que juzgue oportuno”. Y en este sentido, añadió que la atención de un mismo obispo a las dos diócesis será “un enriquecimiento pastoral para ambas”.

García Burillo continuará dispensando el ministerio de administrador apostólico hasta que el nuevo obispo tome posesión, para lo que dispone de dos meses desde el anuncio. En la Conferencia Episcopal Española, Burillo es miembro de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura y fue obispo de Ávila entre 2003 y 2018.

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