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Dos años por abusar de la hija de 13 de su pareja

Aprovechaba cualquier ocasión para propasarse

La Audiencia Provincial de Salamanca ha condenado a dos años de prisión a un hombre por abusar sexualmente de la hija de su pareja.

La sala aprecia un delito continuado de abuso sexual a menor de 16 años, puesto que la víctima contaba con tan solo 13 cuando empezaron los abusos.

Además, decreta una orden de alejamiento por cuatro años, mientras prohíbe al condenado, de 45 años, comunicarse con la menor por cualquier medio. Una vez cumpla la pena de cárcel deberá permanecer otros cinco años en régimen de libertad vigilada.

Según recoge la sentencia consultada por Ical, durante el procedimiento que proviene del Juzgado de Instrucción de Ciudad Rodrigo, la sala considera probado que el hombre, que convivía ocasionalmente con su pareja, divorciada, y con la hija de esta, abusó de la menor desde el mes de junio de 2017. Fue entonces cuando comenzó a propasarse con la niña, “agarrándola de la mano y haciendo que ella le tocara sus partes por encima del pantalón”.

Con posterioridad, especialmente durante el verano de 2018, cuando la menor ya había cumplido los 14 años, el ahora condenado seguía acosándola sexualmente, de modo que “le mostraba vídeos pornográficos, sobre todo de hombres adultos manteniendo relaciones sexuales con jovencitas, la tocaba, tanto por encima como por debajo del traje de baño en la piscina, y llegó en alguna ocasión a quitarle parte del bikini que ella llevaba”.

Además, durante un periodo en el que la víctima, deportista federada, estaba lesionada, el condenado “insistía en darle masajes”, incluso, según la sentencia, consiguió en una ocasión “quitarle la camiseta y tocarle los pechos, antes de bajarle el pantalón del pijama y las bragas”, aunque más tarde se marchó “sin seguir adelante”.

La sentencia refiere que otras veces el agresor llegaba a desnudarse delante de ella, “incluso una vez estando delante la madre, que tuvo que llamarle la atención”. “En otra ocasión facilitó que la niña le viera masturbándose mientras contemplaba un vídeo pornográfico en el móvil, a pesar de saber perfectamente que lo estaba viendo”. También insistía en ocasiones en que la menor le diera “besos en la boca” y que “le diera de comer comida de su boca”, pero no consta en el procedimiento si la menor llegó a hacerlo.

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