Si genocidio es exterminio o eliminación sistemática de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad, en Salamanca se da el 'arboricidio', la exterminación o eliminación de los árboles, dicen que es porque están dañados, quizá estorban como lo hicieron comunidades enteras de personas a determinados gobiernos.
Los bomberos de Salamanca recibieron el aviso de que se había caído una rama de grandes dimensiones en un árboles de la plaza del Oeste a las 4.33 horas, a esa hora en esta época del año no se ve. Y, ya que estaban allí, empezaron a retirar los 12 restantes. Al verlos, los viandantes se sorprendieron, porque según informa el Ayuntamiento estos ejemplares estaban muy dañados, pero los troncos mostraban un aspecto muy sano.

Eso sí, el Ayuntamiento asegura que técnicos municipales de la Concejalía de Medio Ambiente, Parques y Jardines han llevado a cabo un estudio sobre los ejemplares ubicados en la zona, incluidas las calles Granero y Asturias. Según este informe, doce unidades de peral de Callery han sido diagnosticadas como enfermas al presentar defectos estructurales, destacando principalmente la presencia de heridas mal cicatrizadas y compartimentación incompleta, espiralización de raíces e inclinaciones del eje principal.
No se habla en este informe del ejemplar de la calle Jaime de Vera, que también se ha visto sacrificado este mismo jueves. En Salamanca estorban los árboles y eso que de vez en cuando informan sobre la cantidad de pequeños árboles plantados en lo ancho y largo de la capital. Lo que no cuentan es los que se secan por falta de mantenimiento.

No solo están quitando los árboles, también se han apresurado a quitar los bancos. La concurrida plaza del Oeste, intergeneracional, donde lo mismo ves a universitarios que a jubilados compartir asiento, se queda sin esta peculiar imagen.

Además, añaden que esta actuación es independiente del proyecto de reforma de la plaza del Oeste incluido en el Plan de Sostenibilidad Turística, actualmente en proceso de elaboración tras el diálogo mantenido con representantes de los vecinos del barrio.
Parece que al Ayuntamiento de Salamanca le estorban los árboles, como por ejemplo en el aparcamiento que se proyecta en Chinchibarra, donde hay delimitaciones pintadas, pero ni un solo alcorque para plantar un simple árbol que de sombra en verano. Es de sobra sabido lo que ocurre al entrar en un vehículo que le ha dado el sol todo el día en pleno estío y con 40º al sol.
