Lo que empezó como una supuesta «lección» de civismo al aparcar ha terminado en una detención policial. La Policía Nacional ha arrestado en Valladolid a un varón de 62 años como presunto autor de un delito de daños, tras ensañarse con un vehículo estacionado en el parking de un conocido centro comercial de la ciudad.
Una «venganza» de 900 euros
Los hechos se remontan al pasado 26 de marzo. Según la denuncia interpuesta en la comisaría de Parquesol, la propietaria del vehículo de alta gama se encontró con una desagradable sorpresa al regresar a su coche:
- Lateral derecho: Un profundo rayón realizado con un objeto punzante en la puerta delantera.
- Lateral izquierdo: La frase «no jodas al aparcar» grabada directamente sobre la pintura de ambas puertas.
La reparación de los daños ha sido tasada oficialmente en 907,5 euros, una cifra que eleva el incidente de una simple gamberrada a un hecho delictivo.
Cazado por las cámaras tras «agazaparse»
La investigación policial ha sido clave para identificar al autor. Tras revisar las pesquisas y grabaciones, los agentes comprobaron cómo el hombre, tras asegurarse en repetidas ocasiones de que nadie le observaba, se agazapó junto al turismo para realizar las inscripciones antes de huir del lugar en su propio vehículo.
Sin antecedentes y en libertad
El sospechoso, que no contaba con antecedentes policiales previos, fue localizado y detenido el pasado 14 de abril. Durante el interrogatorio en presencia de su abogado, el hombre no ofreció ninguna explicación ni motivo que justificara el ataque al vehículo.
Tras prestar declaración, ha quedado en libertad con cargos y bajo la obligación de comparecer ante el juez cuando sea requerido. Con esta detención, la Policía Nacional da por concluida una investigación que deja una moraleja cara: un mal mensaje sobre el aparcamiento puede costar casi mil euros y una ficha policial.

















