El conflicto en Oriente Medio vive una jornada de contrastes tras el anuncio de Irán de reabrir el Estrecho de Ormuz para buques comerciales. Esta medida coincide con el alto el fuego de diez días pactado entre el Líbano e Israel, aunque el régimen iraní ha advertido que los barcos militares seguirán teniendo prohibido el paso.
Trump: «El bloqueo continúa»
Pese a celebrar la reapertura, el presidente Donald Trump ha sido tajante: el bloqueo naval estadounidense sobre los barcos que operen con Irán se mantiene.
- La condición: No habrá concesiones hasta que la «transacción» con Teherán se complete al 100%.
- Desminado: Trump asegura que Irán está retirando las minas marítimas de la zona con ayuda de EE. UU.
- Advertencia iraní: Teherán ya ha avisado de que, si el bloqueo persiste, romperán la tregua y volverán a cerrar el estrecho.
Tregua de 10 días y advertencia a Israel
En el marco del conflicto que cumple hoy 49 días, Trump ha utilizado sus redes sociales para lanzar un mensaje contundente: «EEUU ha PROHIBIDO a Israel que bombardee más el Líbano». Aunque la tregua permite a las tropas israelíes permanecer en el sur del Líbano, el mandatario estadounidense busca forzar una negociación directa con Irán este mismo fin de semana.
El Papa frente a los «tiranos»
En medio de su gira por África, el Papa León XIV (Robert Prevost) ha lanzado un duro alegato a favor de la paz, señalando que «el mundo está siendo destruido por unos pocos tiranos». Estas palabras cobran especial relevancia por la nacionalidad del pontífice -el primero estadounidense de la historia- y su enfrentamiento público con Donald Trump.
Los puntos de fricción:
- Críticas de Trump: El presidente ha calificado al Papa de «débil con el crimen» y le ha exigido que deje de «complacer a la izquierda radical» en temas como Irán o Venezuela.
- Cuestión nuclear: Trump rechaza frontalmente la postura del Papa sobre el armamento iraní y su oposición a la intervención en Venezuela.
- Polémica en redes: La tensión aumentó tras un fotomontaje borrado por Trump donde se comparaba a sí mismo con una figura mesiánica.
El Papa continuará su viaje hacia Angola y Guinea Ecuatorial, manteniendo su agenda pastoral pese a las presiones políticas de su país de origen.



















