Hace 25 años la familia Galeano, de raíces sevillanas, de Triana, decidió organizar un encuentro anual para ponerse al día y fieles a la tradición siguen compartiendo mesa y mantel año tras año.
Desde hace un cuarto de siglo, el primer sábado de mayo viven con ilusión esta reunión. Se sientan alrededor de la mesa como familia, compartiendo risas, recuerdos, anécdotas y también momentos de emoción. Y como siempre, están muy presentes los que ya no están, que siguen formando parte de cada encuentro, de cada brindis y de cada canción.
Cantan la Salve Rociera con la misma emoción de siempre, con el corazón por delante, recordando sus raíces y lo que nos une.
Cada año suma, cada abrazo cuenta, y cada nueva generación que se incorpora es una alegría que da continuidad a esta historia tan nuestra.
Gracias a todos los que lo habéis hecho posible durante tanto tiempo, por mantener vivo este encuentro con tanto cariño.




















