Íker Casillas arropa a sus dos hijos, Martín y Lucas, en estos momentos tan especiales para los niños y su madre, Sara Carbonero, tras la muerte de su abuela Goyi Arévalo.
El ex guardameta, sus dos hijos y un grupo de amigos se han ido unos días de vacaciones a Florida, junto a los parques de atracciones en una mansión idílica para los niños, donde hasta los dormitorios están decorados con camas y muebles divertidos. Una forma de que los niños -de 12 y 9 años- no sufran tanto la ausencia de su abuela.
El ex capitán de la Selección de Fútbol definió el lugar como «ideal. No hay mejor destino para unas vacaciones familiares divertidas que Kissimmee, muy cerca de Orlando. Está a solo 15 minutos de los parques temáticos, y esta casa…wow, es difícil encontrar algo así. Los niños se lo pasaron increíble», escribió Íker Casillas junto a un vídeo donde se podía ver a los niños disfrutar de la casa.
Para ver el vídeo de las vacaciones, aquí.

















