Andrea Bernal presenta su último poemario Ondina y reconoce que se siente bien en Salamanca, ciudad donde pasó su infancia y estudió Filosofía. Vive en Lanzarote y reconoce que le ha influido el Atlántico. De su primer libro a este ha pasado una década.
¿Cuánto le deben -si es que le deben- los poetas a los seres fantásticos?
Los mitos son el origen de todo. Sin mitos de Platón, Hesíodo o las interpretaciones de Graves y Eliade, creo que perderíamos el fundamento de la poesía. Ondina se basa en grandes rasgos en la recuperación del Lancelot medieval, pero también de L’air del eau de André Breton. Es esa Ondina la que me interesaba. La fantasía del surrealismo es también importante para mí.
Ha pasado más de una década desde que publicó su primer poemario. ¿Cómo cree que ha evolucionado su poesía?
Ahora sintetizo más y creo que soy más clara y concisa. He dado un giro hacia aspectos más cotidianos.
Andrea, ¿Cuánto está influenciando en su poesía el viento del Atlántico?
Vivir en Lanzarote es entrar en lo telúrico. El viento, las corrientes, las mareas, las calimas…estás inmerso siempre en la naturaleza, y eso, en mi caso, ayuda mucho a escribir. Hay algo muy interesante que realizó la poeta Elsa López hace años: Un estudio etnográfico sobre el impacto del viento en la comunidad.

Por curiosidad, ¿si sus alumnos indagan un poco en sus poemas, puede que encuentren anécdotas de clase?
Puede que encuentren poemas enteros. Desde luego, influye pasar muchas horas en un centro escolar. El poeta nunca desconecta de ser poeta, y hasta un pájaro sostenido en un Flamboyán durante un patio, puede convertirse en un poema.
María Zambrano decía algo así como que la Filosofía y la poesía son formas fundamentales del ser humano para entender la realidad. Teniendo en cuenta esto, ¿qué nos estamos perdiendo por no darles su lugar a una y otra?
Esto es muy interesante. Zambrano es una de mis pensadoras de cabecera. Si, como decía Scheler, somos “puestos en el cosmos”, la razón poética de Zambrano, apuesta por la necesidad de unir la filosofía a lo intuitivo y emocional.
En un mundo donde la aceleración es norma y hemos perdido la calma y reflexión, debemos volver a la razón poética que profundiza con su mundo interior y nuestro entorno. Es otro modo de apreciar la realidad y ver a los otros y a nosotros mismos.

En su perfil de Instagram afirma que habla con animales. ¿Son buenos maestros?
Hablo desde niña con ellos. Creo que escuchan. Nos dan muchas claves para ser mejores y respetar nuestro planeta. En mi caso, observar la naturaleza me conecta directamente con la poesía.
Hay poetas que están utilizando las redes sociales para compartir su trabajo. ¿En qué cree -si lo hace- que podría beneficiar a difundir la poesía?
Está bien. Respeto a los compañeros que quieran hacerlo. Yo no participo mucho de redes sociales para mostrar mi trabajo. Las utilizo como un diario donde fotos de viajes, naturaleza o libros que pueden ayudar a mi trabajo.
Recomiéndenos cómo debemos acercarnos a la poesía -atrevimiento, cautela, sin prejuicios, con alegría (o cómo lo quieras enforcar tú)
Es muy personal. Cada uno debe encontrar el poeta con el que se identifique, ese poema esencial para su vida… esa musicalidad interior que le acompañe. Muchos lo encuentran de niños, otros de adultos. En cualquier caso, es una suerte encontrarse con la poesía y que poesía permanezca en la vida. Creo que nos ayuda a ser más comprensivos, más humanos.
Los poetas desengrasan el lenguaje casi hasta alcanzar la máxima claridad y honestidad. ¿Cuánto de dolor hay en este proceso de creación?
Sí, es quizá lo más difícil. Sin embargo, el dolor se transforma cuando se escribe.
Y para finalizar. No es la primera vez que presenta un poemario en Salamanca. ¿Qué significa para usted venir aquí a presentar su poemario?
Es una alegría. Pasé mi infancia en Salamanca y estudié Filosofía aquí. La etapa universitaria la recuerdo especialmente feliz. Quiero agradecer a la Feria del libro de Salamanca y a Emma García haberme invitado. También he tenido la suerte de contar con la profesora Micaela Moya para mi presentación de Ondina.


















