El pintor, muralista y escultor Andrés Coello (Valladolid, 1935) falleció este domingo en su ciudad natal a los 90 años, tras una larga trayectoria artística de más de siete décadas en las que desarrolló una intensa labor creativa, mantuvo una producción incesante y cultivó distintas disciplinas artísticas. Mañana lunes se abrirá la capilla ardiente y el martes a las 10.00 horas se oficiará el funeral en el Cementerio de Las Contiendas.
Coello deja un amplio legado compuesto por cientos de obras repartidas entre colecciones particulares, espacios públicos y exposiciones, marcadas por una constante conexión con la tierra y las raíces de la provincia de Valladolid, de la que siempre se confesó profundamente enamorado. El artista vallisoletano es el escultor de La Turronera, la obra que adorna un lateral del Mercado Central, justo enfrente de dónde se colocan las turroneras albercanas en Navidad.

Coello dibujó y pintó desde que era un niño, y probablemente fue en las visitas que durante su infancia hizo a los alfareros de Arrabal de Portillo cuando despertó su vocación. Fue en 1969 cuando decidió dedicarse exclusivamente a las artes plásticas, y comenzó a protagonizar exposiciones individuales y colectivas, una tarea a la que se entregó con pasión durante cerca de seis décadas.
En 1973, tras la realización de numerosas obras artísticas traducidas en murales, cuadrados y piezas cerámicas, puso en marcha la primera Escuela-Taller de cerámica de Valladolid, ‘Tierras del Valid’, donde transmitió sus conocimientos a cientos de alumnos, que luego emprendieron sus propios talleres en la Comunidad o en otros países.
A lo largo de su prolífica trayectoria, difundió la cerámica castellana, realizó murales en bronce o piedra para espacios públicos y privados y, sobre todo, creó una obra con un irrepetible sello personal basada en la constante investigación para conseguir efectos y calidades y en la que volcaba su versión personal del mundo que le rodeó. De su taller salieron pinturas, grabados o collages realizados en todo tipo de soportes (madera, tela, papel o aluminio).
Además, cuenta con una extensa labor pedagógica, que le llevó a impartir numerosas conferencias y seminarios en colegios y universidades, junto con demostraciones en público, talleres en centros escolares y en ferias de artesanía. En 2001 constituyó la Fundación Andrés Coello, que preserva y promueve el patrimonio artístico realizado y acumulado durante más de 50 años de actividad ininterrumpida compuesto por más de 25 contenedores monográficos que se exhiben continuamente en medio mundo.



















