Agentes de Policía Nacional detuvieron a dos hombres en un piso compartido, siendo ambos padre e hijo. El requerimiento fue por un aviso en el que se indicaba que en un piso había un residente que estaba muy agresivo.
Los hechos ocurrieron la madrugada del miércoles, pasadas las 04:00 horas en el barrio de Capuchinos, cuando en dependencias policiales se recibió un comunicado en el que se manifestaba que un piso compartido había uno de los residentes que estaba muy agresivo. El inquilino se encontraba muy alterado y violento y había amenazado de muerte a otro de los moradores, motivo por el cual éste había tenido que refugiarse en su habitación cerrando la puerta con llave para impedir que entrara. Que había golpeado violentamente la puerta a la vez que profería amenazas al tiempo que otro de los residentes que resultó ser su padre, lo alentaba para que continuara.
Una vez en el lugar, los agentes llamaron a la puerta y fueron recibidos por un hombre que, al abrir y ver a los policías, sin mediar palabra, arremete contra ellos con gran agresividad, por lo que éstos trataron de inmovilizarlo. Apareciendo en esos momentos otro inquilino que resultó ser su padre, y que trató de impedir la actuación policial, abalanzándose contra los agentes dándoles patadas y puñetazos indiscriminadamente.
Los dos tuvieron esa actitud agresiva en todo momento, ocasionando daños cuantiosos tanto en el rellano de la planta en la que estaba la vivienda, como en la puerta de ésta. También se vieron afectados y resultaron dañados tanto el ascensor como el material de los agentes actuantes.
En el lugar tuvieron que personarse más indicativos policiales para poder detener a ambos varones, los cuales fueron trasladados a dependencias policiales. Continuaron con esa actitud violenta en el traslado, dando patadas y puñetazos en el interior del vehículo policial y amenazando de forma grave y reiterada a los agentes actuantes.
Una vez finalizados todos los trámites documentales, los detenidos pasaron a disposición judicial.


















