El presidente de Mapfre y de Alumni-USAL, Antonio Huertas, ha recibido hoy el doctorado “honoris causa” por la Universidad de Salamanca, de acuerdo al ceremonial tradicional en latín, como reconocimiento a “la excelencia de su trayectoria profesional, a su compromiso social sostenido y a la plena coherencia de su labor con los valores históricos y actuales de la institución”, según defendió la decana de Derecho, María Ángeles Guervós en su “laudatio”.
Durante su discurso de aceptación celebrado en el Paraninfo, Huertas, antiguo alumno de la USAL y de su Facultad de Derecho, subrayó que la educación, la ética económica y la gestión del riesgo son “pilares esenciales para construir sociedades más justas y prósperas”. En este sentido, reivindicó la herencia intelectual de la Escuela de Salamanca y su vigencia en los desafíos sociales y económicos actuales.
“El seguro no es solo un producto financiero; es el ejercicio privado de solidaridad más sofisticado que ha creado el ser humano”, afirmó Huertas, quien defendió que la actividad aseguradora es “un escudo social que reduce la vulnerabilidad de las personas y les permite mirar al futuro con mayor certidumbre”.
El presidente de Mapfre destacó que la incertidumbre es uno de los principales frenos al desarrollo, especialmente en regiones con altos niveles de informalidad económica lo que se traduce en una alta vulnerabilidad para sus habitantes. En este contexto, puso de relieve el papel del seguro como mecanismo de mutualización del riesgo que favorece la inversión, el ahorro y la estabilidad social.
Huertas alertó también sobre la brecha de protección aseguradora en Iberoamérica, que según los cálculos de Mapfre Economics supera los 315.000 millones de dólares, “una desprotección que limita el desarrollo de una amplia clase media y aumenta la vulnerabilidad de millones de familias y pequeñas empresas frente a enfermedades, accidentes o catástrofes naturales”.
La Escuela de Salamanca, fundamento ético del seguro moderno
En su intervención, Huertas situó el origen del seguro moderno en la España de finales del siglo XV: a la institucionalización de la práctica aseguradora en el Consulado de Burgos, creado por pragmática de los Reyes Católicos en 1494, se sumó la formulación doctrinal de la Escuela de Salamanca, que dotó al seguro de los fundamentos éticos y económicos que aún hoy lo legitiman.
Los pensadores salmantinos —Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Martín de Azpilcueta o Luis de Molina, entre otros, formados en su mayoría en la Universidad de Salamanca— construyeron las bases de una economía ética, distributiva y orientada al bien común. Sus aportaciones sobre el justo precio, la equidad en los contratos y la licitud de la mutualización organizada del riesgo —desligándola del préstamo o la usura— constituyen los principios esenciales y fundacionales sobre los que se asienta el seguro moderno como herramienta de cohesión y protección social.
Durante el acto, el presidente de la compañía puso en valor el compromiso histórico de Mapfre con Iberoamérica, donde el grupo cuenta con más de cuatro décadas de presencia continuada y una posición de liderazgo en el sector asegurador. Recordó que la expansión internacional de la compañía ha ido siempre acompañada de una fuerte vocación social y de un modelo de negocio basado en la solvencia, la ética y la cercanía al cliente. “No puede existir una sociedad libre, cohesionada y próspera si las personas viven atrapadas por el miedo a la incertidumbre”, señaló.
Huertas concluyó su discurso planteando cinco grandes ejes de actuación para avanzar hacia una mayor prosperidad social en Iberoamérica y honrar así el mandato moral de la Escuela de Salamanca: educación de calidad como derecho básico de la población, la protección frente a catástrofes naturales y a la transición climática, la inclusión digital, el seguro como puerta de entrada a la economía formal, y la anticipación del envejecimiento demográfico que se está produciendo a una velocidad sin precedentes en Iberoamérica.
“Abanderado del Estudio salmantino”
Precisamente, este concepto de iberoamericanidad como motor de prosperidad, que conecta con la conmemoración del V Centenario de la Escuela de Salamanca, el papel del seguro como escudo social y la defensa de la educación como primera barrera contra la vulnerabilidad fueron algunos de los méritos que el rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado, resaltó de la trayectoria profesional del nuevo doctor, a quien definió como “ilustre embajador de la Marca España” y “magnífico abanderado del Estudio salmantino”.
Para Corchado la investidura de Huertas como doctor “honoris causa” se alinea “a la perfección con la celebración del Humanismo en todas sus vertientes” y nos recuerda la teoría cuantitativa del dinero o la del precio justo.
“En una época en la que los mercados parecen desvincularse de la realidad social, el presidente de Mapfre ha mantenido firme el timón de la responsabilidad. Su apuesta por la sostenibilidad, así como por el cuidado y la protección de las personas supone una actualización del pensamiento de la Escuela de Salamanca”, explicó el rector, quien valoró su “profunda” implicación con el Tercer Sector y su defensa de la función social del seguro.
En su discurso, en un abarrotado Paraninfo, el rector elogió la labor de Huertas al frente de Alumni, una institución que bajo su impulso ha dejado de ser una asociación de antiguos alumnos para convertirse en “una verdadera red internacional de talento, pertenencia y retorno”.
En este sentido, reconoció su destacado papel en la captación de talento y su incansable defensa de la implicación de las empresas en las aulas universitarias. “Estamos -precisó el rector- ante el gran catalizador de un cambio de paradigma: la universidad no puede ser una isla, ni la empresa un extraño en nuestro campus. Gracias a esta labor, la Universidad de Salamanca ha fortalecido sus cauces de retorno y ha permitido que la experiencia profesional de nuestros egresados más ilustres se convierta en magisterio para nuestros estudiantes, asegurando que el desarrollo económico y social de nuestra nación se nutra del talento que aquí cultivamos”.
Impulsor de Alumni-USAL
Sobre esta idea de impulsor de un modelo de Alumni moderno, útil y conectado con la sociedad abundó la catedrática de Derecho Financiero y Tributario y madrina del nuevo doctor, María Ángeles Guervós, para quien la figura de Antonio Huertas ha sido clave en la transformación estratégica de la asociación, entendida como plataforma de transferencia de experiencia, talento y conocimiento, con especial atención a la empleabilidad y la orientación profesional.
Tras destacar la vinculación y el compromiso sólido, continuado y ejemplar con la institución en que se formó, Guervós resaltó asimismo la contribución de Antonio Huertas a la proyección nacional e internacional de la USAL, al tiempo que elogió su trayectoria profesional como presidente y Ceo de Mapfre, en la que ha reforzado su internacionalización, su transformación digital y su compromiso social con los criterios ESG (ASG en español: Ambiental, Social y Gobernanza) buscando un futuro más sostenible.
Por ello, y en el marco de la conmemoración del V Centenario de la Escuela de Salamanca, la incorporación de Antonio Huertas al Claustro de Doctores de la USAL adquiere, a juicio de Guervós Maíllo, “un valor simbólico añadido”, al subrayar “la continuidad histórica entre el pensamiento salmantino y los desafíos contemporáneos, y al reafirmar el papel de la Universidad de Salamanca como referente ético e intelectual en la sociedad actual, defendiendo la dignidad humana como fundamento irrenunciable de la justicia y de la convivencia”.



















