Una nutrida manifestación recorrió este sábado el centro de Madrid para exigir la dimisión «inmediata» del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la convocatoria de elecciones generales. La movilización, que contaba con el apoyo de PP y Vox, fue convocada antes de que estallara el caso Zapatero por la plataforma Sociedad Civil Española bajo el lema ‘¡Sánchez, dimisión ya!’, discurrió entre la plaza de Colón y el Arco de la Victoria, y terminó con incidentes violentos, tres detenidos y siete policías heridos leves cuando un grupo de asistentes intentó romper el cordón de seguridad para marchar hacia el Palacio de La Moncloa.
La conocida como ‘Marcha por la Dignidad’ tiñó de banderas de España el eje central de la capital en una jornada marcada por la disparidad en las cifras de asistencia. Mientras que la Delegación del Gobierno cifró la participación en 40.000 personas, la organización Sociedad Civil Española elevó el número de asistentes hasta los 120.000 manifestantes.
Durante la marcha, que transcurrió por la calle Génova, se escucharon proclamas dirigidas contra el jefe del Ejecutivo y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, además de consignas de tinte xenófobo como «No es inmigración, es una invasión».
Promotores
La protesta contó con un amplio respaldo de los partidos de la derecha y extrema derecha:
Vox: Acudió con una nutrida representación liderada por su presidente, Santiago Abascal, a quien acompañaron dirigentes de la formación como el eurodiputado Jorge Buxadé.
El Partido Popular: Mostró su apoyo a través de una delegación encabezada por la portavoz en el Senado, Alicia García, el portavoz adjunto en el Congreso, Jaime de Olano, y el diputado navarro Sergio Sayas.
Público selecto: Entre los asistentes se dejó ver el empresario Víctor de Aldama, actualmente juzgado por el ‘caso mascarillas’ e investigado en otras causas judiciales como el fraude de más de 140 millones en el ‘caso hidrocarburos’.
Siete policías heridos
La movilización terminó con siete policías heridos al impedir que los manifestantes, que llegaron a cortar la N-VI, se acercaran al Palacio de la Moncloa. Los manifestantes intentaron rebasar los límites autorizados de la convocatoria con la intención de trasladar la protesta directamente a las puertas del complejo de La Moncloa, residencia oficial del presidente.
La Policía Nacional intervino para impedir el avance hacia la sede del Ejecutivo, lo que desató enfrentamientos directos entre los agentes y los manifestantes. Según confirmaron fuentes oficiales, los disturbios se saldaron con tres detenidos por desórdenes y atentado a la autoridad, y siete agentes de la Policía Nacional heridos de carácter leve.





















