Real Cátedra para la Paz y la Resolución de Conflictos Escuela de Salamanca y la emigración: «El supremo rechaza suspender la regularización de emigrantes según pedía la presidenta de la Comunidad de Madrid, la Junta de Castilla y León, VOX u otros grupos españoles.
En breve el Papa visitará España y aunque lo hemos invitado los de la Escuela de San Boal, no estará en Salamanca para celebrar el V Centenario de la Escuela de Salamanca, pero no perdemos la esperanza que hable alto y claro sobre la emigración y disipe dudas de muchos representantes de la Iglesia Católica en España. No se puede abrazar la Escuela de Salamanca por la mañana y negarla por la noche.
Es evidente que la Escuela de Salamanca nos enseñaba y luchaba contra todo un emperador pero también contra conquistadores, encomendadores, negreros, traficantes de personas y otros que atentaban contra la dignidad de las personas, sus derechos, su libertad y su seguridad.
Aquellos frailes y profesores de la Universidad de Salamanca llegaron a la conclusión de que todos nacemos desnudos y libres y nadie puede esclavizarnos. Todas las personas tenemos los mismos derechos y obligaciones y nadie puede apropiarse de su pueblo, ciudad, provincia, región, estado o el planeta al completo.
Es por eso por lo que hoy aplaudimos la no suspensión de la regularización de emigrantes tal y como antes también la hizo el PP cuando gobernó.
Esto afectará a la economía general ya que como es sabido genera más ingresos fiscales, más ingresos a la Seguridad Social para el pago de pensiones y más ingresos para pequeños y medianos empresarios que dependen de la cercanía de la clase trabajadora nacional o extranjera.
Y qué decir de su importancia para la España vaciada, por ejemplo Castilla y León, que necesitamos más de 500.000 nuevas personas para que nos ayuden a salir de nuestro particular agujero negro de despoblación y envejecimiento provocado por la falta de personal. Es una pena que la Junta presuma de que ya no bajamos en población pero sólo sube por la emigración, si no fuera por ella seguiríamos con la insultante despoblación.
Quizás quienes se oponen a la regularización sólo quieren emigrantes con más de 500.000 euros en el bolsillo y temen la competencia de esas personas que con su talento y esfuerzo puedan superarlas y es que no hay peor enemigo que el miedo a la libertad.
¿Hablamos?
Por. José Luis Blanco.























