El triste final de Pedro Antonio

Sus compañeros de trabajo lo echaron en falta, llamaron a la Policía y al abrir la puerta de su habitación lo hallaron sin vida
Los Bomberos se dirigen al piso donde vivía el fallecido.

Pedro Antonio tenía 51 años y no ha podido despedirse de sus allegados. La muerte lo sorprendió en su casa de la calle Varillas y fueron sus compañeros de trabajo los que alertaron a las emergencias, que hallaron su cuerpo sin vida este lunes por la tarde.

Estaban todos sus compañeros y todos llorando por el fatal desenlace que, no obstante, ya presentían. Era muy querido y lo echaron en falta en el trabajo, un popular call center salmantino. Como no daba señales de vida, por la tarde llamaron a la Policía.

Acudieron al lugar varias patrullas, y al poco tiempo llegaron los compañeros de piso del hombre, que se encontraron a seis agentes en la puerta y fueron ellos los que les abrieron.

Era un piso alquilado por habitaciones, cada una de ellas con llave propia. Al acceder a su habitación lo hallaron sin vida. Nadie sabía nada de Pedro Antonio desde el viernes, por lo que se sospecha que pudo morir ese mismo día, dado el estado del cadáver.

«Era muy querido por todos, muy atento, siempre estaba para los demás y nunca faltaba al trabajo», relataba entre lágrimas uno de sus compañeros de trabajo.

El hombre sufría obesidad y es posible que alguna complicación de salud atribuible al exceso de peso haya sido el causante de su muerte, aunque la autopsia determinará las causas de su fallecimiento.

Los Bomberos de Salamanca acudieron para bajar el cuerpo sin vida del fallecido.

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