Dice el refranero que hasta el 40 de mayo -8 de junio- no te quites el sayo. Pero, este año, mayo nos ha quitado las ganas de calor, de tan de repente que llegó esta primera ola de calor.
El meteorólogo salmantino Marcos García Colorado señala que mayo ha sido un mes de extremos. Tomando como referencia las últimas tres décadas (1991-2020), hemos pasado de temperaturas más frías de lo normal en las primeras semanas, a finalizar el mes con temperaturas hasta 10ºC por encima de lo normal. ¿El motivo? Una combinación de muchas horas de sol y una masa de aire cálido que se ha colocado sobre la península”, analiza García Colorado.
A la espera de conocer el resumen oficial de la Aemet, ya se conoce que el día 27, la estación de Salamanca batió su récord de temperatura máxima en un mes de mayo, con 34.9ºC. “El anterior récord era del 2001, cuando se registraron 34.7ºC. El final de la primavera suele caracterizarse por ser una montaña rusa de temperaturas, aunque, recientemente, meses de mayo como el de 2022 fueron catalogados entre los más cálidos de la serie climática”, puntualiza el meteorólogo salmantino.
Sí mayo está registrando estas altas temperaturas, miedo da pensar en lo que vendrá en julio y agosto. “Es probable que tengamos un verano caluroso. Aunque la atmósfera no es lineal y las temperaturas pueden oscilar. Es cierto que cuanto antes empieza el calor, antes se calienta la superficie terrestre y el mar, lo que hace que, en meses de máxima radiación solar, como julio y agosto, la temperatura del aire pueda dispararse con más facilidad”, analiza García Colorado.
Quizá los salmantinos echemos de menos las noches que daban una tregua a días calurosos. Todavía quedan días para que llegue el verano, como estación. Por lo que, quizá haya días con temperaturas suaves. “De hecho, para los próximos días los modelos ya prevén un alivio térmico, devolviendo los termómetros a valores más propios para la época”, pronostica el meteorólogo.
Estas olas de calor en mayo es un indicio de que el clima está cambiando. “Hace años, superar los 30ºC en mayo en Salamanca era muy poco habitual. La provincia de Salamanca, al no tener regulación térmica del mar, ve cómo los efectos de un aumento global de temperaturas son mucho más notables que en otras regiones. Aunque hay primaveras más suaves, se está comprobando como desde 2020 estos episodios de calor extremos llegan cada vez más temprano. El verano le está ganando terreno a la primavera”, concluye Marcos García Colorado.


















