Radiografía de la Sanidad Pública en Salamanca

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El hospital Virgen de la Vega. ARCHIVO.

Mientras los responsables políticos se hacen fotos delante de mamógrafos, presentan nuevas unidades asistenciales y anuncian ambiciosos proyectos de investigación, la realidad que viven cada día profesionales y pacientes sigue siendo mucho menos brillante.

La Junta anuncia ahora que el antiguo Hospital Virgen de la Vega se convertirá en un referente para la formación sanitaria y la investigación biomédica. Sin embargo, quienes conocen el edificio por dentro saben que antes de hablar de laboratorios, simuladores clínicos o proyectos de excelencia sería necesario afrontar una profunda rehabilitación de unas instalaciones que acumulan décadas de uso y evidentes carencias.

Basta recorrer sus plantas para comprobar que muchos de los problemas que afectan al día a día siguen sin resolverse. Una mano de pintura, algunos arreglos superficiales y nuevas promesas no pueden ocultar el deterioro de unas infraestructuras que necesitan una inversión mucho más profunda.

«Nos venden grandes proyectos de futuro mientras siguen existiendo problemas básicos que afectan cada día a pacientes y profesionales», denuncia Chenche Martín Galeano, líder de Por Salamanca.

La misma situación se reproduce en otros centros sanitarios de la provincia. Profesionales y usuarios denuncian desde hace años deficiencias en los sistemas de calefacción y la ausencia de aire acondicionado en determinadas instalaciones. En verano las temperaturas llegan a ser insoportables y en invierno muchos trabajadores y pacientes soportan condiciones impropias de un servicio público esencial.

«Resulta difícil entender que se anuncien inversiones millonarias mientras continúan sin resolverse cuestiones tan básicas como garantizar una temperatura adecuada en hospitales y centros de salud. Son problemas que afectan directamente al bienestar de pacientes, familiares y trabajadores», enumera Martín Galeano.

Desde Por Salamanca insisten en que hay otra realidad que rara vez ocupa titulares. «Se anuncian nuevos equipamientos tecnológicos, se presentan aparatos de última generación y se organizan visitas institucionales para exhibir inversiones millonarias. Sin embargo, muchos ciudadanos siguen esperando durante meses para determinadas pruebas diagnósticas o tratamientos», señala el líder de Por Salamanca.

El ejemplo de los mamógrafos y otros equipos diagnósticos es significativo. Más allá del boato institucionales, los ciudadanos valoran la sanidad por los resultados que obtienen y por los tiempos de espera que soportan para acceder a las pruebas y consultas que necesitan.

Pero sí existe una reivindicación especialmente urgente es la relacionada con los profesionales que trabajan directamente con los pacientes. «En servicios como rehabilitación, la principal necesidad no pasa por incrementar determinadas categorías ya cubiertas, sino por reforzar la presencia de fisioterapeutas«, denuncia Martín Galeano.

Los pacientes llegan diagnosticados. Lo que necesitan después es tiempo, seguimiento y tratamiento para recuperar su movilidad y autonomía. «Sin embargo, la carga asistencial impide en muchas ocasiones dedicarles la atención que requieren». apunta el líder de Por Salamanca.

Muchos profesionales consideran que sería necesario aumentar significativamente las plantillas de fisioterapeutas, incluso con presencia estable en las plantas hospitalarias, para atender correctamente a pacientes ingresados que pasan demasiado tiempo encamados y cuya recuperación podría acelerarse con una intervención más continuada.

Junto a las carencias materiales y de personal, existe además una preocupación creciente entre numerosos trabajadores sanitarios respecto a determinados procesos de contratación y movilidad profesional. «La sensación de que algunas personas encadenan contratos, renovaciones o destinos especialmente favorables mientras otros profesionales esperan durante años oportunidades similares genera malestar y desconfianza dentro del sistema», recoge Martín Galeano.

«La Sanidad Pública necesita menos propaganda y más gestión. Menos titulares y más soluciones reales para los problemas que sufren trabajadores y pacientes todos los días», afirma Chenche Martín Galeano.

La consecuencia de todo ello es una brecha cada vez más evidente entre el discurso oficial y la realidad cotidiana. Por un lado, ruedas de prensa, inauguraciones y anuncios de grandes proyectos. Por otro, edificios envejecidos, problemas de climatización, falta de profesionales en categorías esenciales y trabajadores que continúan sosteniendo el sistema con enorme esfuerzo.

Porque la verdadera modernización de la Sanidad no se mide por el número de anuncios institucionales que se presentan cada año, sino por la calidad de la atención que recibe un paciente cuando la necesita. «Para muchos profesionales y usuarios, esa sigue siendo la asignatura pendiente», concluye Chenche Martín Galeano, líder de Por Salamanca.

*** Convocada una Marea Blanca en Salamanca el 14 de junio.

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