Todos o casi todos los años los empleados de la empresa de jardinería contratada por el Ayuntamiento talan el seto arbustivo que crece libre y espontáneo en el parque de los Jerónimos; concretamente junto al muro de piedra situado en la calle del Molino.
Este año los arbustos han alcanzado una altura superior a los dos metros y dan un ambiente más acogedor al desolado paseo asfaltado que constituye una de las entradas al parque de los Jerónimos y al Paseo Fluvial.
A veces la naturaleza es posible en la ciudad y además, sin ningún coste; los árboles que han crecido espontáneamente, a menudo, se desarrollan más frondosos y hermosos que algunos de los plantados y cuidados por los servicios municipales.
"En este caso se da la circunstancia de que no solo no molestan, sino que aportan belleza y biodiversidad al paisaje urbano. Hay que recordar que la naturaleza no nos necesita, somos nosotros los que la necesitamos a ella. Si solo la respetáramos, partiendo del hecho de que la ciudad impone muchos límites, tendríamos una entorno urbano mucho más habitable y sano", explican desde la asociación Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca.
Por eso la asociación se ha dirigido al Ayuntamiento de la ciudad para pedir que este año y los sucesivos, no sean talados estos arbustos e incluso que se les permita crecer para que se formen como auténticos árbol.
Galería de fotografías. Asociación Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca.






