El Reino Unido prohibirá el uso de las redes sociales a los menores de 16 años

El 90 por ciento de los padres acepta esta medida

Redes sociales. (Foto: pixabay)
Redes sociales. (Foto: pixabay)

El Gobierno británico ha decidido cortar por lo sano con los peligros del entorno digital para la infancia. El primer ministro, el laborista Keir Starmer, ha anunciado este lunes que el Reino Unido prohibirá por ley el acceso a las redes sociales a todos los menores de 16 años. La medida, una de las más restrictivas del mundo occidental, irá acompañada de un control estricto sobre las salas de chat de los videojuegos para evitar que los niños se comuniquen con desconocidos.

Desde la residencia oficial del 10 de Downing Street, Starmer ha calificado la iniciativa como "un momento importante" para el país y "la decisión correcta", mostrándose convencido de que contará con el respaldo masivo de las familias. El líder laborista, que ha apelado directamente a su propia experiencia familiar, reconoció que la medida no se ha tomado a la ligera, sino espoleada por la creciente inquietud de los progenitores. "¿De verdad creemos que las redes sociales crean un ambiente feliz para nuestros hijos? Están haciendo infelices a los niños", sentenció con dureza.

Un blindaje que afectará a diez grandes plataformas

El Reino Unido sigue la estela de Australia, que en 2025 se convirtió en la nación pionera a nivel mundial en implantar un veto idéntico. Aunque los detalles técnicos de la ley se pulirán en su tramitación, el veto británico apunta inicialmente al mismo paquete de diez grandes plataformas digitales monitorizadas en el país oceánico:

  • Vídeo y streaming: YouTube, TikTok y Twitch.

  • Redes sociales tradicionales: Facebook, Instagram y Threads (todas del grupo Meta), además de X (antigua Twitter).

  • Mensajería y foros: Snapchat, Reddit y Kick.

El primer ministro ha advertido de que la aplicación de la norma no será un camino de rosas, anticipando la resistencia de los gigantes de Silicon Valley. "Algunas empresas tecnológicas quieren hacernos creer que las redes sociales son inmutables, parte de un orden casi natural", criticó Starmer, instando a las instituciones a rebelarse contra ese argumento porque los Gobiernos soberanos tienen "capacidad de decisión".

Lejos de ser una ocurrencia unilateral, el proyecto de ley llega respaldado por un masivo proceso participativo. El Ejecutivo tomó la decisión definitiva tras cerrar una consulta pública que recabó más de 100.000 respuestas de ciudadanos, incluidos educadores, jóvenes y familias.

El resultado de ese sondeo fue abrumador: el 90% de los padres que participaron se posicionaron a favor de fijar el límite legal en los 16 años, argumentando de forma mayoritaria que los riesgos emocionales y de seguridad a los que se exponen sus hijos en internet superan con creces a los posibles beneficios.

El texto legislativo iniciará ahora su andadura en el Parlamento británico. A pesar del previsible debate social que generará el control de edad, su aprobación está prácticamente garantizada debido a la cómoda mayoría absoluta de la que goza el Partido Laborista en la Cámara de los Comunes.