Sentencia condenatoria para el futbolista Rafa Mir. La Audiencia Provincial de Valencia ha impuesto una pena de ocho años y medio de prisión al delantero por un delito de agresión sexual y otro de lesiones, según ha confirmado este lunes el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana. Los magistrados consideran probado que el deportista agredió a una joven en su domicilio durante el verano de 2024.
Junto a él también ha sido condenado su amigo y compañero de profesión, Pablo Jara, a quien el tribunal impone dos años de cárcel por los delitos de agresión sexual (sin acceso carnal), contra la integridad moral y lesiones leves hacia una segunda víctima. La resolución judicial, notificada este lunes a las partes, no es firme y puede ser recurrida por las defensas.
Las agresiones en el chalé de Bétera
Los hechos considerados probados por la resolución judicial se remontan a la noche del 31 de agosto al 1 de septiembre de 2024. En aquel momento, Mir militaba en el Valencia CF cedido por el Sevilla FC. Tras conocer a dos chicas en una discoteca de la capital valenciana, el grupo se trasladó al chalé del futbolista, situado en una urbanización de la localidad de Bétera, para continuar la fiesta.
Fue en esa vivienda donde se desencadenaron los ataques:
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Rafa Mir: Agredió sexualmente a una de las jóvenes en la zona de la piscina y, posteriormente, en el interior de un cuarto de baño.
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Pablo Jara: Agredió sexualmente a la segunda chica en la piscina para, acto seguido, expulsarla del chalé a empujones, dejándola desamparada y semidesnuda en la calle.
Durante el juicio, Mir intentó defenderse asegurando que "todo fue consentido" y que la noche simplemente "fluyó así". Sin embargo, el tribunal ha dado total prevalencia al desgarrador testimonio de la víctima, quien relató ante el juez que rompió a llorar, que apenas podía respirar por el miedo y que le suplicó que parara, una petición que el futbolista ignoró por completo.
Un testimonio "sin fisuras"
La Sección Cuarta de la Audiencia de Valencia ha sido tajante al asegurar que las pruebas presentadas permiten acreditar la comisión de los delitos "sin fisuras". El tribunal destaca que la declaración de las dos víctimas ha sido "convincente, consistente y coherente" desde el inicio de la causa, estando respaldada además por los informes psicológicos forenses y otros testigos periféricos. En cambio, los jueces reprochan que las alegaciones de los futbolistas carecen de cualquier "sustrato fáctico o razonamiento lógico".
El fallo judicial abre además una derivada polémica: el tribunal ha ordenado investigar a tres agentes de la Policía Local de Bétera que declararon en la vista oral. Los magistrados aprecian indicios de un posible delito de falso testimonio debido a la "flagrante contradicción" de su versión respecto a la de las denunciantes.
Indemnizaciones
Aunque la Fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 10 años y medio de prisión para el jugador murciano, el desglose final de la condena dictada por la Audiencia de Valencia para Rafa Mir queda de la siguiente manera:
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Pena privativa de libertad: Siete años de cárcel por el delito de agresión sexual y un año y seis meses adicionales por el de lesiones.
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Medidas de protección: Prohibición absoluta de aproximarse o comunicarse con la víctima durante un periodo de 13 años.
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Medidas post-penitenciarias: Siete años de libertad vigilada que empezarán a contarse una vez salga de prisión.
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Responsabilidad civil: El futbolista deberá abonar una indemnización de 64.000 euros a la víctima. Por su parte, Pablo Jara tendrá que indemnizar a la segunda denunciante con 6.280 euros.